Víctor Vázquez “Churre”: “No sé si mucha gente se habría atrevido a dar el paso de bajar a jugar a Primera Regional»
Se dice que en el fútbol todo es posible. Lo es también pasar, en cuestión de meses, de rozar el estamento profesional a jugar a nivel local en el equipo de tu ciudad. Víctor Vázquez “Churre”, como es conocido en Marín con motivo del humilde negocio regentado por sus padres, consiguió con el Pontevedra el pasado mes de mayo el ascenso a Primera RFEF, la tercera categoría del balompié español. Pero una grave lesión de rodilla, un carácter eminentemente familiar y nuevas motivaciones lo han llevado a retroceder hasta cuatro escalones en el entramado que compone este deporte en nuestro país. Hoy, defendiendo a sus 36 años la elástica blanquiazul del Marín, nos recibe en el estadio de San Pedro, escenario que ha sido testigo directo de sus primeros y últimos pasos como futbolista.
Un traspaso sorpresa
Cuando los medios de comunicación locales anunciaron a principios de julio la incorporación de Víctor Vázquez “Churre” al Marín, pocos daban crédito. La pasada campaña obtuvo un ascenso en la que él ha denominado su “temporada más dura”, pero de la que ha sabido extraer las conclusiones que justifican su sorprendente traspaso. “A raíz de la lesión tuve la oportunidad de vivir de otra forma, pudiendo hacer más vida con mi familia y amigos y desconectando de lo que había sido mi día a día durante 20 años”, declara. Cuando recibió la llamada del presidente del club marinense, no se le cayeron los anillos. “No sé si mucha gente se habría atrevido a dar el paso de bajar a jugar a Primera Regional, pero me apetecía desconectar”, sentencia el defensor.
«Me apetecía desconectar del fútbol más profesional y ayudar al equipo de mi pueblo»
Víctor Vázquez «Churre», futbolista del Marín CF.
No es la primera vez que el apego por estar rodeado de los suyos juega un papel fundamental en sus decisiones deportivas. “Siempre tuve opciones para salir de Galicia, tanto al acabar contrato con el Celta como al salir del Racing de Ferrol, pero siempre he querido estar con los míos”, explica. Es precisamente ese rasgo de su personalidad lo que le ha convertido en una leyenda del fútbol gallego con casi 500 partidos oficiales a sus espaldas. “Mi forma de pensar siempre ha sido así. «Soy un tío peculiar para lo bueno y para lo malo”, concluye.

Etapas en el Celta y Racing de Ferrol
En 2007, “Churre” llega a la entidad olívica en su último año como juvenil para, a priori, realizar unas pruebas que terminaron por ser efímeras. “Al segundo día el entrenador ya me dijo que contaba conmigo”, asegura. Tras concluir ese año y, con él, su etapa formativa, es incluido en la pretemporada del primer equipo, por aquel entonces en Segunda División, con el que acaba debutando tanto en la competición liguera como en la Copa del Rey. Sin embargo, nunca consiguió asentarse con los “mayores” y, al cumplir los 23 años, el límite para jugar en un filial, se despidió de “el club que me hizo futbolista”, como él mismo confiesa.
Teniendo ofertas de otras regiones como la Comunidad Valenciana, Víctor Vázquez se acaba decantando por el Racing de Ferrol, con el que había firmado, en un principio, por dos cursos, pero que acabaron convirtiéndose en cinco. Factores como “la cercanía” y “el hecho de conocer a muchos de los compañeros” le ayudaron a tomar la decisión, resalta. En el cuadro verde vive tres promociones de ascenso consecutivas a la categoría de plata del fútbol español, siendo incapaz de materializarlas, y un dramático descenso a Tercera División en el año 2018. “Es chocante porque éramos los mismos de años anteriores, pero el fútbol es así. Te sale todo al revés, te metes abajo y luego es muy difícil revertir la dinámica”, señala.
La montaña rusa de Pasarón
“Muchos sube y baja”. Con esta expresión describe “Churre” su periplo en el conjunto del “Hai que Roelo”, con el que reconoce haber llegado a un acuerdo en tan solo cinco minutos, pese a “tenerlo todo arreglado con un equipo de Zaragoza”. La descripción es bastante acertada, ya que en la ciudad del Lérez vive dos descensos, el primero de ellos COVID mediante, dos ascensos, una aventura copera histórica y una grave lesión de rodilla que, a la postre, cambió su forma de vivir este deporte. “Cuando me dijeron que tenía la rodilla rota, supe que tenía que cambiar el chip, que ya no podría ayudar a mis compañeros en el terreno de juego y que tendría que hacerlo de otra forma”, relata. El central asumió su nuevo rol en un gran ejercicio de profesionalidad, siendo el primero en animar a sus compañeros cuando, quizás, el que más ánimos necesitaba era él, y acabó siendo gran artífice de una de las mejores temporadas en la historia reciente del Pontevedra. Un año de contrastes: positivos para el club y negativos para “Churre”, que califica este periodo como “el peor momento de mi carrera«.
«Sigo jugando al fútbol porque me encanta»
Víctor Vázquez «Churre», futbolista del Marín CF.
Presente y futuro vinculado al fútbol
Víctor Vázquez no piensa en lo que está por venir. Actualmente, se está sacando el título de entrenador y compagina su faceta de futbolista en el Marín con la de entrenador auxiliar del Pontevedra, ejemplificando a la perfección su amor por la escuadra granate. “Lo más fácil hubiera sido coger y abandonar todo, pero, como me encanta el fútbol, voy a seguir jugando hasta que el cuerpo me diga basta”, anuncia un “Churre” quien, al ser preguntado por el mejor momento de su carrera, responde: “Cuando ficho por el Pontevedra, porque significa formar parte del equipo de mi vida y volver a estar rodeado de los míos”. Y elegir eso en lugar de cualquier ascenso o éxito deportivo (que los ha tenido, y no pocos) representa de manera clara y cristalina su forma de ser.
