Cuerpo y mente, el reto invisible de los deportistas
No importa lo que ha pasado hace tres o seis días. Nadie lo va a cambiar. Apenas unas horas después, es el momento de volver a dar el cien por cien. El héroe solo puede serlo durante unos pocos minutos. Cuando el árbitro pita, nada ni nadie se va a acordar de lo que ha pasado. Un deportista no lo es solo por los 90, 40 o 60 minutos en los que juega. La base de su éxito radica en lo que pasa durante esas anteriores 24 horas. Un deportista lo es 24/7 durante todos los días de su trayectoria.
Esa concepción del público general en la que se entiende que el futbolista solo trabaja las dos horas que dura un encuentro ha quedado completamente pulverizada. El actual atleta, sea en el deporte que sea, necesita una preparación física y mental que le permita rendir al máximo cuando le toque. Un jugador profesional puede disputar entre 35 y 50 encuentros por temporada, e, incluso, alcanzar los 70 en algunos casos. Una carga exigente que en deportes como el baloncesto puede ser todavía mayor. Este nivel de sobrecarga no solo se ciñe a lo que pasa sobre el césped. Los continuos viajes o la gran presión que sufren muchos de ellos conforman un cóctel que acaba por dejarse por el camino a muchos deportistas que no son capaces de soportarlos.
Mayor cualificación, mejor rendimiento
La figura del fisioterapeuta y el preparador físico ya no es residual dentro del cuerpo técnico de los clubes. Cada vez se necesita de una mayor cualificación y especialización en la materia deportiva de su labor para poder dotar al futbolista de las mayores facilidades en su descanso, entrenamiento y tratamiento posterior. «Antes podíamos hacer ejercicios por nuestra cuenta, pero en la actualidad, personas como el preparador o el fisioterapeuta conocen más nuestro cuerpo casi que nosotros. Ellos nos dan un plan perfecto para que lleguemos al 100% siempre que el entrenador lo requiera».
Los clubes han cambiado totalmente su perspectiva. En las últimas dos décadas, el panorama nada tiene que ver. «Desde que comencé mi carrera, allá por el 2007, hemos mejorado muchísimo. Ahora, los jugadores estamos mucho más preparados para superar cualquier problema o adversidad. La mayoría de clubes ponen muchos recursos para nuestro bienestar. Ahora, desayunamos y tenemos un plan de entrenamiento totalmente personalizado cada uno de nosotros. Antes esto era imposible de ver», indica Quique Gonzalez, futbolista con centenas de partidos en la élite del fútbol español.
La mente también juega su partido
La recuperación mental ha ganado terreno en cualquier deporte. Muchos han sido los casos en los últimos años. Simone Biles, su gran referente, aunque otros como Álvaro Morata o Ferran Torres han alzado la voz para mostrar la cara oculta del deporte rey. Las piernas no funcionan si la cabeza no lo hace. Miles de emociones pasan por la cabeza de los futbolistas, o cualquier deportista, ya no solo durante los partidos, sino cuando debería estar descansando. Miles y miles de mensajes en redes sociales, halagos y criticas en la prensa o simples pensamientos que uno tiene cuando no encuentra esa estabilidad mental que el deporte de élite requiere.
Por ello, desde los clubes cada vez se ponen más facilidades para que el futbolista esté en el ecosistema perfecto para desarrollar y llegar lo más fácil posible a su mejor nivel. «El entrenamiento y cuidado mental está cogiendo cada vez más importancia en cualquier equipo. En la actualidad, yo le doy la misma importancia que al físico. Si un jugador no está bien mentalmente, es imposible que rinda a su mejor nivel», afirma Jonatan Moreno, preparador físico de la UB Conquense.
Las lesiones no solo vienen de los músculos
La presión del futbolista pasa por picos de intensidad. Sin embargo, cuando este sufre una lesión, los máximos se intensifican en duración y potencia. Muchos dudan de su nivel tras su vuelta, otros, dicho de una manera más coloquial, se comen la cabeza para no perder su puesto o, simplemente, se obsesionan con no tener una recaída que tire por la borda su temporada. Factores que van construyendo una pequeña montana que requiere de una preocupación y la construcción de un proceso de recuperación física y mental. «Es complicado controlar la cabeza de un deportista. Unos días das dos pasos para adelante y al siguiente estás donde el primer día. Nuestro trabajo se fundamenta en poder darles la confianza necesaria para que el jugador confíe en nuestros tratamientos y en el proceso a seguir, explica Adrián López, fisioterapeuta de la UB Conquense.
Estudios dirigidos por Vincent Gouttebarge (Jefe Médico de FIFPRO, el sindicato mundial de futbolistas) indica que muchos de los futbolistas que han pasado por lesiones de gravedad son más propensos a desarrollar trastornos mentales que aquellos que no lo han sufrido. Incluso, estudios como el fifty-five per cent return to competitive sport following anterior cruciate ligament reconstruction surgery: an updated systematic review and meta-analysis. British Journal of Sports Medicine van más allá. Este confirma que casi de la mitad de los jugadores que sufren una lesión de ligamento cruzado anterior, una de las más temidas por los deportistas, no recupera su nivel anterior más por miedo que por aptitudes físicas. En ese contexto, Jonatan Moreno se muestra claro: «Una de nuestras obligaciones es hacerle ver al jugador lo que le estamos haciendo y el proceso que estamos siguiendo. Si él se deja ayudar y ve que progresamos todo es mucho más fácil».
En el deporte de élite actual, el éxito va más allá de lo que ocurre en los 90 minutos. De nada sirve tu potencial o calidad si no eres capaz de estabilizar cuerpo y mente. El deporte ha dado un paso más allá. El conformismo ya no tiene espacio para cualquier deportista.
