Marruecos, campeón de la Copa África dos meses después de la final
Dos meses después de disputarse la final, Marruecos ha sido nombrado campeón de la Copa África por la CAF. El pasado 18 de enero, Rabat acogió la final del torneo, en la que la selección senegalesa venció por 1-0 en la prórroga con un tanto de Pape Gueye. Sin embargo, dos meses después, la decisión de declarar a Marruecos campeón ha desatado una fuerte controversia en el mundo del fútbol.
Una final marcada por la tensión
La final de enero se mantuvo igualada en todo el momento. En los instantes finales del tiempo reglamentario, una decisión arbitral provocó la gran polémica del torneo. El árbitro del partido anuló un posible gol de Senegal y, tras la revisión del VAR, sancionó un penalti a favor de Marruecos. Esta decisión generó una reacción inmediata de los jugadores senegaleses, que decidieron abandonar momentáneamente el terreno de juego en señal de protesta, siguiendo las indicaciones de su cuerpo técnico.
Aproximadamente 20 minutos después, la plantilla de Senegal regresó al terreno de juego para continuar con el partido. El encuentro se reanudó con el lanzamiento de penalti de Brahim Díaz, acabó en manos del guardameta senegalés. El partido se prolongó hasta la prórroga y fue entonces cuando Pape Gueye anotó el primer y único gol del encuentro. Un resultado que, en condiciones normales, habría proclamado campeón a Senegal, tal y como ocurrió en un primer momento.
La decisión de la CAF
Aunque Senegal ganó en el campo y celebró el título como campeón oficial, la Confederación Africana de Fútbol revocó su decisión meses después. Esta resolución se tomó en “aplicación del artículo 84 del reglamento” de la competición, que sanciona con la eliminación del torneo a un equipo que incumpla determinados supuestos. Entre ellos, el de abandonar el campo «antes del final regular del partido sin la autorización del árbitro», por lo que al equipo que lo incumpla –Senegal en este caso– se le considera equipo perdedor y eliminado definitivamente.
La Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) apeló contra su derrota en la final, basándose en el abandono del partido de Senegal en los últimos minutos. El comunicado emitido por la CAF informó de que “el recurso presentado por la FRMF es declarado admisible en forma y el recurso es aceptado”. De esta forma el Comité de Apelaciones de la CAF ratificó el resultado con un marcado de 3-0 a favor de Marruecos, tras el incumplimiento por parte de Senegal de los artículos 82 y 84 del reglamento.
Un debate abierto en el mundo del fútbol
La selección senegalesa no tardó en alzar la voz para protestar por la decisión. Uno de los primeros fue Pathé Ciss, futbolista del Rayo Vallecano, quien publicó una fotografía en redes sociales junto a la medalla y la Copa con el mensaje: «Podéis darle tres goles más a estos llorones». Por su parte, la selección marroquí se limitó a emitir un comunicado en el que explicó que únicamente reclamó el cumplimiento del reglamento.
El caso abierto. Senegal ha dado el último paso mediante un comunicado en el que informa de que interpondrá un recurso de apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). En él, señalan tres fallos legales: error en la calificación de la retirada, vulneración de autoridad del árbitro y falta de pruebas que muestren que no había intención de seguir jugando, puesto que el partido se reanudó y terminó con normalidad.
Una guerra abierta en el futbol africano que ha avivado un debate entre dos posturas. Por un lado, los que defienden el cumplimiento estricto del reglamento y, por otro lado, quienes sostienen que las finales no pueden decidirse meses después en los despachos.
