Nuevo Tenis Cuenca: el mejor Amigo de la raqueta
España ha sido y es una referencia en los principales deportes de raqueta. Grandes figuras nacionales han puesto desde siempre sus manos en los trofeos más importantes del tenis y muchos son los españoles a la vanguardia en uno de los deportes más de moda en la actualidad, el pádel. Y en Cuenca, como no podía ser de otra forma, existe un espacio al que sus habitantes llevan décadas acudiendo religiosamente cada semana: el Club Deportivo Amigos del Tenis en Cuenca, comúnmente conocido, por economía del lenguaje, como Nuevo Tenis Cuenca.
Todo el siglo XXI golpeando la pelota
Este club lleva cerca de 25 años funcionando en la ciudad, logrando consolidarse como uno de los principales espacios para la práctica de estos deportes en la capital conquense. Beatriz Elche, una de las dueñas de la empresa, lleva toda la vida vinculada al club: “Comencé a trabajar aquí con 18 años, poco después de la inauguración, por lo que soy de las más veteranas”, comenta.
Cada ejercicio, cientos de alumnos entrenan semanalmente en sus instalaciones, mientras que otros tantos se presentan como usuarios casuales, alquilando no solo las pistas, sino también el material. “Normalmente tenemos unos 200 alumnos, aunque en los meses de invierno siempre baja un poco. Ahora mismo hay inscritos 185 aproximadamente”, explica Elche.
El reto es mantenerse
En total, el complejo cuenta actualmente con cuatro pistas de tenis homologadas para competición (una de ellas de tierra batida, estrenada hace escasos dos cursos) y otras tantas de pádel, utilizadas tanto para partidos como para entrenamientos. Pero, con el paso de los años, su estado ha ido cambiando por el desgaste de la propia actividad deportiva: “Todas las pistas se han tenido que reformar varias veces. Al final, con el uso, el suelo se deteriora y hay que ir cambiándolo”, señala la responsable.

Uno de los retos del club es seguir con ese mantenimiento responsable de las instalaciones. Redes, focos o pintura deben renovarse con cierta frecuencia para garantizar que las pistas se encuentren siempre en condiciones óptimas para la práctica deportiva.
“Es un gasto continuo. Las redes, por ejemplo, hay que cambiarlas varias veces al año, y las pistas de pádel también se deterioran con el tiempo”
Beatriz Elche, dueña del club Nuevo Tenis Cuenca
Una valiosa mezcla de perfiles
Sin embargo, el verdadero motor del club son las personas que pasan por sus pistas semana tras semana. Algunos llevan meses jugando; otros, en cambio, acumulan décadas vinculados a estas instalaciones. Este es el caso de una usuaria que lleva asistiendo a clases desde hace más de 20 años. Durante este tiempo ha sido testigo directo de la evolución del club y de sus instalaciones: “Cuando empezaron solo había cuatro pistas de tenis y dos de pádel. Con el tiempo se han ido mejorando poco a poco”, recuerda.
Independientemente de los cambios, su relación con el deporte se mantiene intacta. “A mí me encanta. Disfruto muchísimo jugando”, explica. Para ella, el tenis no es solo una forma de mantenerse activa, sino también un ejercicio mental. “Es un deporte muy de cabeza: tienes que pensar mucho al mismo tiempo que haces ejercicio físico”.
“Yo he estado comodísima aquí siempre. El personal es encantador y nos han cuidado muchísimo»
Usuaria del club desde hace dos décadas.
Junto a estos jugadores veteranos conviven también usuarios más ocasionales. Algunos acuden al club únicamente para disputar partidos puntuales con amigos, aprovechando la facilidad para alquilar las pistas. “Vengo a jugar al tenis con amigos más o menos una vez al mes”, comenta Gonzalo Villaescusa, estudiante de la UCLM. Entre los aspectos que más valora del club destaca su ubicación: “Está en pleno centro y eso lo hace muy accesible”. Además, considera que el alquiler de las pistas resulta asequible para el bolsillo de un estudiante.
La revolución “padelera”
Si bien el tenis ha sido durante décadas el eje principal del club, el exponencial crecimiento del pádel en los últimos años ha modificado el panorama de los deportes de raqueta. En toda España, este deporte ha experimentado un auge notable, y Cuenca no ha sido una excepción.
Desde el propio club reconocen que el interés por el pádel ha aumentado con el paso del tiempo. “El boom del pádel se notó mucho. Antes jugaban unas 50 personas y ahora puede haber 300 o 400 en la ciudad”, explica Beatriz Elche. Ese crecimiento también ha traído consigo la aparición de nuevos espacios dedicados exclusivamente a este deporte. “Al principio éramos casi la única escuela que había, pero luego empezaron a aparecer las naves de pádel en el polígono”, señala la dueña del club.
Toda una vida entre cristales
Ese crecimiento también se percibe en el trabajo de los monitores. David Meléndez, monitor de pádel en el club, lleva vinculado al deporte desde muy joven. “Llevo jugando al pádel desde los ocho años. Empecé porque en el club donde yo estaba había tenis y me llamó la atención el pádel”, explica. Además, comenzó a dar clases siendo todavía un adolescente: “De monitor llevo desde los 16 años y aquí en el club empecé a trabajar hace cuatro, cuando me vine a estudiar a Cuenca”.

Meléndez cuenta que en las pistas trabaja con alumnos de perfiles muy distintos. “Doy clase a alumnos de todo tipo: adultos, personas mayores, niños pequeños…”, cuenta. Algunos de ellos, según el joven monitor, han evolucionado rápidamente en muy poco tiempo: “Los chicos que entraron en septiembre ahora mismo tienen un nivel muy alto. Han mejorado un montón desde que empezaron”, relata con orgullo.
Más allá del aspecto puramente deportivo, el monitor destaca también el ambiente que se vive en el club. “Es un ambiente familiar, tenemos muy buen rollo con los alumnos y con los compañeros”, señala. Según comenta, es habitual que se organicen actividades juntos fuera de la pista: “Cuando hace buen tiempo hacemos barbacoas y quedadas después de jugar. Pienso que es algo tan importante o más que las propias clases”, sentencia.
Nuevo Tenis Cuenca: un punto de encuentro
Independientemente de las cifras de alumnos o el número de pistas, es evidente que el Nuevo Tenis Cuenca se ha consolidado como algo más que un complejo deportivo. Durante más de dos décadas ha constituido un lugar de encuentro al que todo conquense acude con la misma excusa: disfrutar del deporte, aprender con él y desconectar de la rutina. Y, afortunadamente, esa relación de sincera amistad entre el club y la raqueta tiene pensado perdurar por mucho tiempo. No por nada son los mejores ‘Amigos’.

