DEPORTES

La pasión por la equitación lleva años manteniendo al Club Hípico «Fierro»

El Club Hípico Fierro, que se ubica en el municipio de Nohales, en Cuenca y no solo es un simple club en el que enseñan equitación. También ofrecen rutas y paseos a caballo, actividades familiares, eventos ecuestres, alquiler de caballos, sesiones de hipoterapia para personas con discapacidad o necesidades especiales, incluso también ha servido como sede de actividades dentro del programa Somos Deporte para escolares. 

Este club de equitación nació por la pasión a los caballos de Miguel Fierro García. Antes de fundar su propia hípica, se dedicaba a comprar y vender caballos, todo guiado por el gusto que tenía por este animal. Más tarde serían sus hijos quienes se especializaron en salto y doma de caballos, para seguir manteniendo el club. Gracias a esta pasión familiar este proyecto lleva en pie más de 40 años pasando generación tras generación en la familia.

A parte de la cantidad de actividades que realizan también, dan lugar a que estudiantes de TAFID (Técnico en Actividades Físicas y Animación Deportiva), a que acudan allí para poder realizar sus prácticas. Además de servir de ayuda en la realización de las clases y cuidado de los caballos que tienen.

Doma de caballos e instalaciones para ello

A día de hoy el club cuenta con  unos 57 caballos, la gran mayoría de los dueños, aunque también ofrecen una cuadra, comida y cuidados para aquellos que den clase allí. Cada caballo es distinto y por ello están destinados a cosas diferentes. Miguel Ángel Fierro, uno de los hijos del dueño es el que se encarga de traer potros sin domar de Bélgica, Holanda y Alemania para iniciarlos en el salto y que alcancen el nivel necesario para competir para que otros jinetes los compren. Por otro lado, también cuentan con caballos más dóciles para las clases normales, aptos para que los monte cualquier persona. 

El club, cuya superficie alberga alrededor de 7 hectáreas, cuenta con numerosas instalaciones para desarrollar cada actividad. Entre ellas hay varias pistas de salto al aire libre, en la que los caballos y los jinetes se preparan y calientan antes de las competiciones. Una plaza de toros  para trabajar al caballo en cuerda principalmente y varias pistas para dar clase tanto al aire libre como cubiertas.

Club Hípico Fierro a vista de águila / Luna Benito Fierro

Importancia del club

El Club Hípico Fierro ha ganado mucha importancia y presencia principalmente en las competiciones. Se ha convertido en un referente dentro del mundo de la equitación. Gracias a la participación de Miguel Ángel Fierro en competiciones de salto desde 1993 ha empezado a ganar presencia a nivel tanto nacional como internacional. Todo ello, por supuesto, ha despertado y sigue despertando interés entre las personas amantes de los caballos y de este deporte. Tanto es así que personalidades como Manuel Martos han pasado por sus instalaciones teniendo una relación ya cercana con la familia.

Además, el club cuenta con el prestigio de haber formado a grandes jinetes locales, exportando talento más allá de la provincia. No solo llevan el nombre los que han sido formados allí, si no que algunas de las nuevas generaciones de la familia han seguido la tradición familiar llevando el apellido ‘Fierro’ a lo alto de los podios. Luna Benito Fierro, nieta y sobrina, asegura que “La razón por la que me gusta este deporte es porque me viene de familia”. 

En España, los clubes hípicos son la base de la estructura federativa que depende de la Real Federación Hípica Española. Sin clubes activos como este se perdería cantera y disminuiría la competencia en los concursos. A nivel regional ha ido ganando relevancia debido a la cantidad de actividades que realiza y a que se enfocan en impulsar el calendario deportivo regional. 

Preparación para competir

El salto a caballo es uno de los deportes más prestigiosos y en el que más se enfoca en enseñar este club. Principalmente en la ciudad de Cuenca es un deporte que gusta mucho. En la feria de San Julián se dedican varios días a la exhibición de este deporte. La gente apuesta por los caballos ganadores y disfruta de la majestuosidad de estos animales y las habilidades de sus jinetes. Sin embargo, detrás de lo que todo el mundo ve hay mucha dedicación y preparación. No solo es el entrenamiento físico para enseñar al caballo a saltar, si no que se necesita una dedicación constante y una conexión con tu propio caballo que debe sentirse por ambas partes.  

Luna lleva años entrenando este deporte mientras tenía que hacer frente a seguir sus estudios. “Es un deporte muy sacrificado porque al final tienes un ser vivo que depende de tí”. A diferencia de otros deportes como el fútbol, que también practica, la equitación requiere de una mayor disciplina y compromiso. El caballo necesita tiempo y dedicación, debe salir de la cuadra muy a menudo, “ Ha habido épocas que no he podido ir tanto y he tenido a mi caballo con ansiedad y depresión, al final depende de tí”. 

Alguien que quiera competir a nivel nacional, necesita estar entrenando entre 5 o 6 días a la semana. Y en esas horas no solo conlleva la clase, si no la preparación previa del caballo, el entrenamiento y luego volver a guardarlo. 

Luna Benito Fierro en una competición de salto / Luna Benito Fierro

El salto y en definitiva la equitación es uno de los deportes más vistosos y llamativos actualmente. Sin embargo, hay mucho sacrificio y entrenamiento detrás que lleva a mucha gente a abandonar el sueño de competir en las grandes competiciones. En muchas ocasiones, la gente más joven tiene este deporte como hobby, sin importar ganar o perder en el proceso. Aunque los que participan a nivel profesional, como Miguel Ángel Fierro, entienden el valor de estas competiciones y saben que ganar es el premio que les lleva a poder seguir viviendo de esto y seguir sacando el Club Hípico Fierro adelante.

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