Sin solidarios no hay solidaridad
Las actividades solidarias en la facultad de Periodismo son una de esas iniciativas que, aunque pequeñas, consiguen dar vida al campus y recordar que la universidad también puede ser un espacio de compromiso social. Recogidas de alimentos, ventas solidarias o desayunos como los famosos churros para recaudar fondos son propuestas que merecen reconocimiento.
Sin embargo, muchas veces estas actividades tienen un problema en la falta de difusión práctica y unos horarios poco realistas para la vida universitaria. Porque, siendo sinceros, ¿quién llega a la facultad antes de las ocho y media de la mañana dispuesto a comprar churros? La mayoría de estudiantes entra con el tiempo justo para llegar a clase y, quienes tienen horarios partidos o viven lejos bastante hacen con aparecer despiertos.
El problema no es la iniciativa, sino la organización. Cuando una actividad solidaria se limita a un rato temprano por la mañana, se reduce muchísimo la participación. Y es una pena, porque probablemente mucha más gente colaboraría si pudiera hacerlo en otros momentos del día. No recuerdo muy bien si algunas de estas actividades duran también por la tarde, pero desde luego no suelen tener la misma presencia a esas horas. Y sinceramente, unos churros a media tarde tampoco le hacen mal a nadie. De hecho, seguramente atraerían incluso más público que a primera hora.
Por otro lado, es verdad que sí existen publicaciones y anuncios sobre estas actividades, pero muchas veces pasan desapercibidos. Aquí los profesores deberían tener un papel importante, comentar estas iniciativas en clase ayudaría muchísimo a que más estudiantes se enterasen y participasen. Al final, un simple recordatorio de dos minutos puede tener más efecto que un cartel perdido o una publicación en redes.
Es más, este problema no ocurre solo con las actividades solidarias. En general, muchos talleres, charlas o informaciones interesantes de la universidad quedan escondidos en páginas institucionales aburridas que, si no entras expresamente a buscarlas, nunca encuentras.
