El trabajo invisible que limpia Cuenca tras la Semana Santa
Después de las noches a las puertas de la Catedral, un Camino al Calvario, un Miserere que rompe silencios o un Encuentro en la mal llamada Plaza del Nazareno, la Semana Santa en Cuenca llega a su fin. Otro año más en el que la devoción que se vive en la ciudad demuestra por qué este evento lleva siendo de Interés Turístico Internacional desde 1980. Sin embargo, como cada año, la masividad de esta tradición atrae a distintos tipos de público. Por un lado, el más respetuoso, que vive la Semana Santa como un evento que no puede perderse. Por otro lado, los que únicamente vienen por la fiesta y el deterioro de la ciudad no les importa, dejándola llena de residuos. Es por eso que la campaña de limpieza que se sigue cada año sigue siendo crucial.
Limpieza previa de la ciudad
Siendo la Semana Santa conquense uno de los eventos con mayor magnitud tanto pasional como de aforo que alberga la ciudad cada año, la limpieza de la misma es necesaria para garantizar seguridad y bienestar. Pero no solo de las calles, sino también de la ciudadanía que está de paso y de la que reside todo el año. Es por eso que previo a la Semana Santa, el Ayuntamiento lanzó varios trabajos de limpieza por toda la ciudad.
La medida de limpieza más ajena a la Semana Santa es la llamada por el Ayuntamiento ‘Barrio a Barrio’. Esta comenzó en junio de 2025. Semana a semana, todos los barrios de la ciudad, incluidos los que pertenecen a rutas oficiales de procesiones, pasarían por una limpieza intensiva. A su vez, la empresa encargada de esta limpieza es la que, desde el año 2018, procede a la recogida de residuos y limpieza viaria también en Semana Santa. Se trata de la empresa FCC Medio Ambiente, que cuenta con 30 años de experiencia en la ciudad y una plantilla de más de 100 personas.
Por un lado, una medida que lleva siendo tradición durante años es la puesta a punto de las fuentes de la ciudad. Esta es una de las acciones más comunes a lo largo del año realizadas por Aguas de Cuenca, que hace trabajos de limpieza y desinfección. En vísperas de la Semana Santa, este proceso se ve potenciado. debido a la posición de las propias fuentes. Gran parte están instaladas en zonas estratégicas donde poder disfrutar de las procesiones, siempre garantizando la seguridad del ciudadano.
Por otro lado, una de las últimas medidas de precaución que lanzó el Ayuntamiento fue en colaboración con la Junta de Cofradías. En pro de una convivencia segura en esta festividad, en Instagram lanzaron un post con varias recomendaciones sobre limpieza y seguridad para mantener en buen estado la belleza de la capital conquense.


Los que se quedan
José Alonso trabaja estacionalmente como barrendero en Cuenca. Como parte del refuerzo especial de Semana Santa, trabajó este año en lo que se denominan parques grandes. Parque del Huecar, San Julián y demás son las zonas que ha cubierto este año. Además de combinar este trabajo con el Casco Antiguo.
El botellón de Turbas, es uno de los acontecimientos que más residuos generan, José Alonso: «El peor día seguramente sea el viernes, por la procesión de las Turbas, simplemente por la afluencia de gente que se produce ese día. No solo la gente residente de la ciudad, sino que mucha gente vive fuera a disfrutar.»
Barrenderos como José se encargan de preparar los espacios públicos para la siguiente actividad, en un trabajo casi invisible. Deja, José Alonso, una petición a la ciudadanía: «Yo creo que la gente debería tener más empatía y pensar en la gente que viene por detrás a paliar el desastre de estos días. Creo que, si todos pusiésemos de nuestra parte un poquito más de lo que ponemos, toda la labor se facilitaría, no solo la nuestra, sino la de cualquier servicio público.»
Responsabilidad ciudadana
Nadie va a oponerse a la celebración en la calle. Menos aún cuando corresponde a festividades colectivas y tan tradicionales como la Semana Santa. Sin embargo, queda en la responsabilidad de la ciudadanía evitar el deterioro de nuestras zonas públicas. Parques llenos de basura y calles abarrotadas de residuos son los buenos días de barrenderos y viandantes. En nuestra mano queda elegir que foto queremos en nuestra ciudad.
