Cubillo retrata el pasado para entender el presente
Las imágenes en blanco y negro no solo documentan una época, sino que invitan al espectador a cuestionar cómo han cambiado las formas de vivir una de las celebraciones más emblemáticas de la ciudad.
Un viaje visual a la Semana Santa de 1968
La fotografía tiene la capacidad de detener el tiempo, pero también de invitar a mirarlo con distancia. Esa es la sensación que recorre la exposición “Semana Santa 1968. Jueves Santo y Viernes Santo”, del fotógrafo conquense Daniel Cubillo, que puede visitarse en el Centro Cultural Aguirre de Cuenca. A través de una serie de imágenes en blanco y negro, la muestra propone un recorrido por una de las tradiciones más representativas de la ciudad tal y como se vivía hace casi seis décadas. La exposición fue inaugurada el miércoles 25 de marzo de 2026 a las 19:00 horas en un acto que contó con la presencia del autor y representantes institucionales. Durante la presentación, se puso en valor el carácter cultural de la muestra y su contribución a la conservación de la memoria visual de la ciudad.
Más que fotografías: memoria y reflexión
Más allá de su valor documental, el trabajo de Cubillo invita a establecer un diálogo entre pasado y presente. Sus fotografías recogen escenas de las procesiones, los participantes y el ambiente urbano de 1968, ofreciendo una imagen de la Semana Santa más íntima y menos espectacularizada que la actual. En este sentido, el propio autor explicó durante la inauguración que su objetivo no es únicamente mostrar imágenes antiguas, sino también hacer reflexionar sobre cómo han cambiado tanto la celebración como la forma de vivirla con el paso del tiempo.
El valor institucional y cultural de la muestra
En el acto también intervino el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, quien destacó la importancia de este tipo de iniciativas para preservar el patrimonio cultural local. Asimismo, subrayó el valor de la Semana Santa como uno de los principales elementos de identidad de la ciudad, poniendo en relieve el papel de la fotografía como herramienta para mantener viva la memoria colectiva. La exposición se enmarca dentro de la programación cultural impulsada por el Ayuntamiento y supone también una oportunidad para redescubrir la Semana Santa desde una perspectiva histórica.

Una mirada con trayectoria
Daniel Cubillo, natural de Cuenca, desarrolló buena parte de su trayectoria profesional en Madrid, donde trabajó en distintos ámbitos relacionados con la fotografía y los medios de comunicación. Su experiencia como reportero gráfico se refleja en una mirada que trasciende lo meramente estético para construir un relato visual con intención narrativa. Las imágenes permiten observar no solo los cambios en la puesta en escena de las procesiones, sino también en la actitud del público y en el uso del espacio urbano.
El espectador frente al paso del tiempo
El visitante no se limita a contemplar fotografías antiguas, sino que se enfrenta a un ejercicio de memoria que invita a comparar, reconocer y, en muchos casos, reinterpretar el pasado. En un contexto dominado por la inmediatez de la imagen digital, este regreso al archivo analógico adquiere un significado especial.
Recordar para comprender
En definitiva, la exposición de Daniel Cubillo no solo recupera fragmentos de la Semana Santa de 1968, sino que plantea una reflexión sobre el paso del tiempo y la evolución de las tradiciones. Más que una mirada al pasado, la muestra funciona como una herramienta para entender el presente, recordando que la fotografía sigue siendo esencial para construir la memoria colectiva de una ciudad.
