La UCLM, una experiencia más allá de las aulas
Entrar en la Universidad de Castilla‑La Mancha no fue solo elegir un centro de estudios; fue también acceder a un entorno donde lo que ocurre fuera del aula suma tanto como lo que se aprende dentro. Durante mi paso por la UCLM comprobé que las actividades extraescolares: deporte, competiciones, y una oferta cultural y formativa amplia no están por «rellenar» sino que son herramientas que ayudan a conocer gente del entorno universitario.
El deporte en la universidad facilita mantener una rutina saludable y ofrece opciones para todos: clases, instalaciones y competiciones que se adaptan al ritmo del estudiante. Practicar deporte aquí no solo mejora la condición física; enseña a organizar el tiempo, a trabajar en equipo y a asumir responsabilidades, cualidades útiles cuando hay que coordinar proyectos o superar exámenes y entregas. Además, competir, aunque sea a nivel universitario, obliga a planificar, a gestionar la presión y a aprender de las derrotas. Pero lo más importante; ayuda a soltar el estrés acumulado.
Oferta cultural
La oferta cultural y formativa completa el mapa: talleres, cursos prácticos y actividades promovidas por la universidad y su fundación permiten aprender técnicas útiles «edicción audiovisual, idiomas, diseño» y desarrollar habilidades sociales que no siempre se trabajan en las aulas teóricas. Estas actividades amplían el currículum personal y ayudan a encontrar intereses que pueden convertirse en trabajo o en proyectos extraacadémicos a la par que permiten conocer más personas con intereses similares del entorno de la UCLM, todo esto hace que la experiencia universitaria pase de ser un mero espacio académico a convertirse en un espacio donde nacen amistades y se viven momentos para el recuerdo.
Lo más relevante es que estas actividades convierten la vida universitaria en un espacio de crecimiento práctico. Los logros fuera de clase (medallas, premios, puestos en equipos) funcionan como señales claras de esfuerzo y responsabilidad en el CV; pertenecer a un club o liderar un proyecto genera redes y contactos que muchas veces abren puertas profesionales (otras veces, aunque sea, te hace sentir mejor). También permiten a los estudiantes probar papeles distintos: organizador, entrenador, portavoz, etc,… y así descubrir capacidades que no se detectan solo estudiando.
Una experiencia completa
Hay aspectos mejorables: a veces los horarios chocan con las clases, la difusión de las actividades no llega a todos y algunos proyectos necesitan más apoyo económico, pues algunas competiciones quedan algo «vacías». Aun así, la oferta existente ya ofrece oportunidades reales para aprender y para diferenciarse.
Considero que todas las actividades que se organizan e impulsan desde la UCLM ayudan enormemente a la inclusión, a sentirse mejor con uno mismo y con los demás. Pero lo más importante… Hacen que un recorrido de (en mi caso) cinco años, se convierta en toda una experiencia rodeada de momentos, de personas y de recuerdos que siempre llevaré conmigo.
