OPINIÓN

Aprender periodismo en una redacción: mi experiencia en RTVE (Cuenca)

Llegar el primer día a una redacción siempre impone. Más aún cuando se trata de RTVE, una corporación pública con una responsabilidad informativa que va mucho más allá de cubrir noticias. En mi caso, las prácticas en la Unidad Informativa de RTVE en Cuenca fueron una experiencia decisiva para entender qué significa realmente trabajar como periodista.

Durante los meses de julio y agosto pude comprobar que el periodismo no se aprende solo en las aulas. La teoría es necesaria, pero cobra sentido cuando hay que redactar una noticia para radio, locutar un boletín, preparar una entrevista, salir a cubrir una rueda de prensa o buscar testimonios en la calle. En ese momento aparecen los nervios, las dudas y también la responsabilidad de contar bien lo que ocurre.

Uno de los aspectos que más valoro de esta experiencia fue sentirme integrado desde el principio como un miembro más del equipo. No estuve allí únicamente para observar, sino para participar. Pude trabajar en radio y televisión, aprender el manejo de herramientas como Dalet, Mediacentral o el Quantum, y conocer de cerca el funcionamiento diario de una unidad informativa que trabaja para contenidos locales, regionales y nacionales.

La radio fue, probablemente, el terreno donde más noté mi evolución. Al principio, la locución me generaba inseguridad. Los nervios podían jugar una mala pasada, pero con la práctica y los consejos de mis compañeros fui ganando confianza. Aprendí que no basta con escribir bien: hay que adaptar el lenguaje a la voz, resumir, seleccionar lo importante y transmitir con claridad.

También entendí que el periodista debe saber moverse con rapidez. Durante las prácticas asistí a ruedas de prensa, canutazos, actos oficiales, entrevistas y coberturas muy diversas. Esa variedad me ayudó a perder timidez, a contactar con fuentes y a distinguir mejor entre lo verdaderamente noticioso y lo que simplemente busca promoción.

Si algo me llevo de estas prácticas es la importancia del equipo. La figura de mi tutora fue fundamental, no solo por corregirme y orientarme, sino por hacerme entender el rigor que exige trabajar en una institución pública. Sus consejos, junto al apoyo del resto de compañeros, hicieron que la experiencia superara mis expectativas.

También salí con una idea más clara de lo que quiero mejorar. Me habría gustado profundizar más en televisión, especialmente en la edición de piezas y en la realización de falsos directos. Pero incluso esa sensación es positiva, porque demuestra que las prácticas abrieron una nueva etapa con nuevas ganas de seguir aprendiendo.

Después de esta experiencia, tengo más claro que el periodismo exige responsabilidad, curiosidad, capacidad de adaptación y humildad para asumir errores. Las prácticas me permitieron acercarme a la profesión desde dentro y confirmar que informar no es solo contar hechos, sino prestar un servicio a la ciudadanía.

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