Las fiestas universitarias, una parte clave del estudiante de Cuenca
Si algo es imprescindible en la vida de casi cualquier universitario, son las fiestas universitarias. El famoso jueves universitario. No deja de ser una noche de fiesta común, pero para muchos es religión salir ese día. Después de cuatro días intensos de trabajos, clases y estudio, para muchos existe un incentivo que les motiva a todo ello.
La mayoría de los estudiantes no tienen clase los viernes, por lo que en casi toda España se ha normalizado salir de fiesta los jueves. Para los estudiantes, es el inicio del fin de semana. «Muchos de nosotros volvemos al pueblo muchos fines de semana, así que aprovechamos los jueves para salir con los de la universidad». Según Itziar Orgaz, este es otro de los incentivos.
En muchas ocasiones, estos estudiantes llegan sin saber que esto sucede. Para Sara Pastor, estudiante de primer año de Magisterio, le resultaba impensable salir de fiesta un jueves; para ella toda la vida había sido un día lectivo, normal. Desde entonces no se pierde ningún jueves universitario. «El ambiente es mucho mejor que otros días; todos somos de la misma edad y conoces a gente de otras ciudades». Y esa es otra de las cosas que hacen especial esta fiesta. Cuenca es una ciudad pequeña y jóvenes como Sara están acostumbrados a conocer a la mayoría de los jóvenes de su generación que salen por la ciudad. Sin embargo, ahora han conocido a más personas que, al venir a estudiar de fuera, no hubieran conocido en otro contexto.
Aun así, como todo, ha cambiado en los últimos años. No hace falta irse muy lejos; los estudiantes más veteranos de último curso recuerdan diferente la fiesta que había hace 4 años. Es cierto que muchas veces esa nostalgia juega una mala pasada. Pero tanto Itziar como su compañero Julio coinciden en que ya se sienten un poco ‘mayores’ cuando salen. Es inevitable que a veces esos 4 años se noten y más cuando cada año viene una nueva generación de estudiantes, mientras que los que has visto siempre empiezan a irse. Otra razón es la subida de los precios que, en comparación con el dinero del que disponen la mayoría de los jóvenes, no es muy asequible si se quiere salir cada semana. Itziar recuerda cómo antes la discoteca y los pubs de Cuenca tenían entrada gratuita o cuando las consumiciones eran más baratas, incluso con ofertas de ‘ganga’.
La fiesta en las residencias de estudiantes
Existe un círculo más reducido de estudiantes que vive estos cuatro años o algunos de ellos en una residencia de estudiantes. Los que han vivido en alguna de ellas saben que la fiesta es totalmente distinta si no vives en una residencia. Sobre todo el primer año, el más intenso. Para algunos, como Julio Urban, la mejor decisión que pudo tomar al venirse a Cuenca a estudiar. «El primer año las novatadas son increíbles, conoces a mucha gente y sales de fiesta incluso, lunes, martes y miércoles».
Es cierto que las novatadas en ámbitos generales están muy mal vistas, pero la mayoría de los estudiantes en Cuenca que las han vivido las recuerdan de una forma especial. Son tres meses intensos en los que el único propósito es conocer al resto de gente y crear nuevas amistades. Aunque en muchos casos se olvida lo principal por lo que uno está ahí. «Sí es verdad que se nota que los que somos de resi el primer año íbamos más perdidos en lo académico», recuerda Julio de forma divertida.
En general, el ocio y la fiesta forman parte de la experiencia universitaria. Aun así, no hay que olvidar lo esencial de ser universitario y el objetivo por el que es, convertirte en graduado. Algunos exalumnos recuerdan con mucha nostalgia aquellas fiestas. En muchas ocasiones, los recuerdos que quedan de esos años no son tanto en las aulas, sino en alguna de esas fiestas. En las que socializaste como nunca antes mientras vivías fuera de casa, rodeado de tus amistades de la universidad. Algunos coinciden en que, después de eso, jamás vuelve a ser una fiesta igual.
