DIANA UCLM: “Queríamos mancharnos las manos y demostrar que en Castilla- La Mancha hay muchísimo talento”
El proyecto DIANA es una asociación estudiantil de la Escuela de Ingeniería Industrial y Aeroespacial de Toledo que ha logrado posicionarse como un referente nacional en el diseño, fabricación y pilotaje de drones de competición. Integrado por una veintena de estudiantes, este equipo utiliza materiales avanzados como fibras de carbono y vidrio para dar vida a vehículos no tripulados (UAVs) de ala fija, transformando el aprendizaje académico en una experiencia profesional real.

Tras cosechar éxitos como el premio a la “Mayor carga transportada” en 2024, el equipo centra ahora todos sus esfuerzos en el Air Cargo Challenge 2026 de Stuttgart, el mundial del aeromodelismo universitario, donde buscan consolidar el talento joven de Castilla – La Mancha en la élite de la ingeniería aeroespacial europea.
Más allá de los planos
Para muchos estudiantes, la universidad es un lugar de libros y pizarras. Pero para el equipo de DIANA UCLM, la teoría se quedaba corta. “Nace de la necesidad que teníamos los estudiantes de ir un paso más allá de la teoría que vemos en las aulas”, afirma uno de los componentes. El proyecto, impulsado por el exalumno Pablo Zamorano, surgió con un objetivo casi visceral.
“Queríamos mancharnos las manos, enfrentarnos a problemas de ingeniería reales y no quedarnos solo en los planos y los exámenes”
Componente de DIANA UCLM
Esa ambición ha cristalizado en el diseño de UAVs de ala fija. Aunque a simple vista parezcan modelos a escala, su complejidad técnica es extrema. El fin último no es solo volar, sino aprender compitiendo certámenes internacionales de aeromodelismo, demostrando que en “Castilla – La Mancha hay muchísimo talento”
Innovación y terquedad técnica
Lo que separa a este equipo de otros grupos universitarios es una mezcla de tecnología punta y una filosofía de resistencia. En lo técnico, han sorprendido con el uso de impresión 3D estructural y aeronaves con una capacidad de carga muy superior a la media de sus rivales. Sin embargo, el equipo pone el foco en algo más intangible.

“Lo que realmente nos hace diferentes es nuestra fe en el talento local y nuestra resiliencia: los principios de no rendirnos jamás y perseverar ante cualquier contratiempo o revés”
Componente de DIANA UCLM
Esa actitud es necesaria cuando el proceso de creación dura un curso académico entero. Desde la investigación aerodinámica inicial y las simulaciones en ordenador (CFD) hasta la etapa crítica de taller donde se lamina la fibra de carbono y se integra la electrónica y cada milímetro cuenta. Como ellos mismos explican, el equilibrio es precario: “Un milímetro de error en los moldes…puede hacer que las piezas no encajen, sean demasiado pesadas o, peor aún, que no posean las propiedades mecánicas necesarias”.
Stuttgart 2026
El gran horizonte del equipo es el Air Cargo Challenge 2026 en Stuttgart, Alemania. El reto es puro músculo ingenieril pues tienen que diseñar un dron capaz de levantar el mayor peso posible en una distancia de despegue determinada.
“Para nosotros supone el mayor desafío enfrentado hasta ahora”
Componente de DIANA UCLM
Para lograrlo, se organizan como una pequeña empresa del sector aeroespacial, divida en departamentos de Aerodinámica, Estructuras, Propulsión y Logística. Esta profesionalización es lo que les permite gestionar presupuesto y tratar con socios estratégicos como la propia UCLM, el Consejo Social, Global Caja o empresas del sector como Adelsys, ICSA, Tecnobit y Aernnova.
El momento de la verdad
Compaginar esta exigencia con la carrera implica “sacrificar horas de estudio e incluso fines de semana”, explican. Pero todo el cansancio desaparece en la pista de despegue. “Es una mezcla de sensaciones que se pueden resumir en pura tensión y nervios”, describen al recordar el momento en el que el motor ruge.

“Cuando ves que el dron acelera por la pista, se levanta y vuela de forma estable, sientes un alivio y un orgullo inmenso”
Componente de DIANA UCLM
Al final, no es solo una máquina, para ellos, cada aterrizaje exitoso es la prueba de que “tienes una máquina tangible delante que guarda un pedacito de cada miembro del equipo”
