CUENCA

Librería El Principito: «Seguir abiertos, pese a todo»

En apenas unos días, dos librerías de Cuenca, Promesas de Papel y El Principito, han pasado de preparar una de las semanas más importantes del año a enfrentarse a las consecuencias de varios actos vandálicos.

Los asaltos, producidos en plena campaña del Día del Libro, no solo han dejado daños materiales, sino que han encendido la preocupación entre los libreros, que ven cómo estos ataques ponen en riesgo la estabilidad de unos espacios clave para la vida cultural de la ciudad.

Desde la librería El Principito, su propietaria, Gloria de Julián Rabadán, explica que el impacto de lo ocurrido ha ido más allá de lo material. «Fue un momento muy triste, de mucha rabia e impotencia», recuerda al referirse a las horas posteriores al asalto. Se trata de un negocio familiar y de barrio que, pese al golpe sufrido, ha encontrado en la respuesta de la comunidad un apoyo fundamental para seguir adelante.

«Cada día, viendo todo el respaldo de vecinos, escritores y medios, abrimos la librería con ilusión».

Gloria de Julián Rabadán, propietaria de Librería-Papelería El principito

Pese al miedo inicial, insisten en una idea clara: «Nadie puede dañar la cultura». Las muestras de solidaridad recibidas en los últimos días no solo han ayudado a paliar el golpe, sino que también han reforzado la percepción de que estos espacios siguen siendo esenciales para la vida cultural y social de la ciudad.

Cultura que se protege a sí misma

Frente a los actos vandálicos, también han surgido gestos de apoyo desde el propio ámbito cultural. La escritora conquense Julia de la Fuente ha impulsado una iniciativa solidaria tras conocer los robos, con el objetivo de «poner un granito de arena» y acompañar a los negocios afectados en un momento complicado.

La propuesta ha consistido en destinar la recaudación de la venta de sus libros, tanto a través de su página web como en los propios establecimientos, a ayudar a las librerías damnificadas. La acción se mantuvo activa hasta el pasado 23 de abril, coincidiendo con la celebración del Día del Libro. Además, se reforzó con firmas y encuentros con lectores, buscando implicar a la ciudadanía en este gesto colectivo.

«No podemos olvidar que detrás de estos negocios hay personas, con sus ilusiones, con sus sueños. Y me parece importante recordarles que, igual que estamos en las buenas, también intentamos acompañar y arropar en las malas».

Julia de la Fuente, autora conquense

Para ella, más allá de la condena de este tipo de actos, lo esencial es la respuesta colectiva: «Todos podemos quedarnos detrás de la pantalla criticando, pero lo difícil es intentar arrimar un poquito el hombro».

La iniciativa ha buscado implicar a lectores y vecinos, invitándoles a colaborar mediante la compra de ejemplares. La respuesta, según la propia escritora ha superado las expectativas: «Me ha sorprendido el nivel de implicación; mucha gente se ha volcado, no solo en Cuenca, sino también desde fuera».

De hecho, ella misma insiste en el papel fundamental de estos espacios: «Las librerías son nuestra casa, el motor cultural de la ciudad, y hay que cuidarlas y apoyarlas siempre». Un mensaje que resume el sentir de una comunidad que, ante el golpe, ha optado por responder desde la cultura.

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