UNIVERSIDAD

Con la PAU cerca, los alumnos viven con intensidad la recta final

La cuenta atrás para la universidad ya ha comenzado para los alumnos de 2º de Bachillerato. Los estudiantes afrontan el tramo final del curso con la presión de los exámenes finales, la cercanía de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), y en ocasiones, la incertidumbre al no saber qué hacer en un futuro. A pocas semanas de terminar las clases, miles de jóvenes encaran uno de los momentos más exigentes del curso, en el que deberán decidir qué grado estudiar, si permanecer en la comunidad o marcharse fuera. Y, uno de los principales problemas, alcanzar la nota necesaria para poder acceder a la carrera elegida.

En el caso de la Universidad de Castilla-La Mancha, la convocatoria ordinaria de la PAU de este año se celebrará los días 8, 9 y 10 de junio, mientras que la extraordinaria tendrá lugar el 29 y 30 de junio y el 1 de julio, tal y como recoge el calendario oficial de acceso publicado por la UCLM y la Consejería de Educación, Cultura y Deportes.

Para muchos jóvenes, estas fechas marcan una auténtica cuenta atrás. “La verdad es que la recta final del curso la estoy llevando con bastante intensidad”. Explica Nayara Gómez, estudiante del instituto Alonso Quijano, de Argamasilla de Calatrava. Como ella, numerosos alumnos reconocen que el nivel de exigencia aumenta notablemente en primavera, pero que, si te organizas bien, se puede llegar a todo.

Orientadores y docentes también coinciden en que abril y mayo son los meses más delicados para el alumnado de segundo de Bachillerato. A la exigencia académica se suma la presión de sentir que buena parte de su futuro se decide en pocas semanas. Por ello, muchos centros han reforzado tutorías y sesiones informativas para resolver las dudas que necesiten.

Calendario de una alumna de 2º de Bachillerato/ Nayara Gómez

Preocupación por la nota de corte

Uno de los factores que más condiciona esta etapa son las notas de corte, es decir, la calificación mínima con la que accedió el último alumno admitido en cada grado el curso anterior. En la UCLM, algunas titulaciones mantienen una demanda muy elevada. Según los datos publicados para el curso 2025-2026, Medicina volvió a situarse entre las más altas, con notas superiores al 12’8 sobre 14, mientras que otras como Ingeniería Biomédica o Farmacia también superaron el 10 en algunos campus. Esto genera inquietud entre quienes aspiran a estudios sanitarios o dobles grados. “Quiero hacer Medicina, pero sé que necesito prácticamente rozar la excelencia. Eso mete más presión”, señala Alejandro Ruiz, alumno del Instituto Galileo Galilei de Puertollano. Otros estudiantes admiten sufrir ansiedad ante la posibilidad de no alcanzar la nota necesaria para entrar en la carrera que desean.

Sin embargo, no todos lo viven de la misma manera. Javier Moreno, alumno de Humanidades, asegura que intenta mantener la calma. “Me organicé desde septiembre y eso ahora se nota. Intento estudiar en los tiempos libres que tengo. Igualmente, quiero estudiar Historia y no es una carrera en la que pidan mucha nota.”

¿UCLM o salir fuera?

 La UCLM sigue siendo la primera opción para buena parte de los estudiantes castellanomanchegos, especialmente por cercanía familiar y menor coste económico. La institución cuenta con campus en Ciudad Real, Albacete, Toledo, Cuenca, Almadén y Talavera de la Reina, lo que facilita estudiar sin abandonar la comunidad. Afrika Duque, alumna de Humanidades y Letras, tiene claro que priorizará quedarse cerca de casa. “Voy a hacer un doble grado en Ciudad Real, lo hago un poco por cercanía a mi familia”, explica.

No obstante, cada vez son más los jóvenes que contemplan marcharse a otras regiones, especialmente a Madrid, Valencia o Andalucía. Esto se debe a que o bien están atraídos por titulaciones específicas que solo se encuentran en esas comunidades, o simplemente por las oportunidades que les pueda ofrecer la ciudad de cara al futuro. “Estoy mirando universidades en Madrid y Valencia porque ofrecen grados que me interesan más. También me apetece cambiar de ciudad y de clima. Es una decisión importante y me da un poco de miedo irme lejos de mi familia, pero ellos me apoyan haga lo que haga.”, comenta Lucas García, que está dudando entre estudiar Biomedicina o Ingeniería Bioquímica.

Más allá de los nervios, la mayoría comparte una sensación común, la de cerrar una etapa importante de sus vidas. Tras dos años intensos de Bachillerato, la PAU es un paso hacia la vida universitaria, o hacia nuevas decisiones personales. Algunos tienen claro su camino, otros siguen dudando entre varias carreras y destinos. “Aún no lo tengo decidido del todo, estoy considerando tanto quedarme dentro de la comunidad, como irme fuera, dependiendo de las oportunidades que vea.”, añade Nayara Gómez.

 Con junio a la vuelta de la esquina, los estudiantes deben decidirse ya, mientras apuran las últimas semanas de curso, con la incertidumbre de que un momento puede marcar su próximo destino.

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