50.000 euros en manos de la comunidad universitaria
La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha consolidado sus presupuestos participativos como una herramienta para que la comunidad universitaria decida directamente el destino de una parte de los fondos ecónomicos de la institución, dotada con 50.000 euros en la convocatoria de este año. El proceso se encuentra en la mitad, con una primera selección de propuestas realizada y a la espera de la fase decisiva de votación telemática.
Qué son y cuánto dinero mueven
Los presupuestos participativos reservan una partida específica dentro del presupuesto general de la UCLM, cifrada en 50.000 euros para este curso. Según las bases aprobadas por el Vicerrectorado de Economía y Planificación Estratégica, se seleccionarán cinco proyectos con un máximo de 10.000 euros cada uno, IVA incluido. La iniciativa se enmarca en la apuesta de la universidad por la transparencia y la participación, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con el II Plan de Participación Estudiantil.
En qué punto está el proceso
Superada la primera fase, centrada en la recepción de proyectos, la UCLM ha realizado ya una criba técnica para verificar que las iniciativas cumplen las bases económicas y de viabilidad. En la edición de 2025, por ejemplo, se registraron 74 propuestas, de las que 57 pasaron este filtro y se sometieron al voto de la comunidad universitaria, que debía elegir las cinco finalmente ejecutadas hasta el 26 de marzo. Tras esto, se pasará al escrutinio directo de votos totales de estudiantes y personal para posteriormente publicar las cinco candidaturas con más votos.
Cómo funciona
La fase de votación se desarrolla íntegramente en línea, mediante un sistema de identificación institucional que garantiza que cada miembro de la comunidad pueda emitir su voto una sola vez. En ediciones previas, la UCLM ha implementado ventanas de votación de varias semanas, tras las cuales se se escogen los cinco proyectos con mayor respaldo y se integran en la ejecución presupuestaria del ejercicio correspondiente. Con esta herramienta, la universidad busca que la comunidad no solo opine, sino que decida de forma directa en qué proyectos concretos se invierten los fondos, cubriendo las necesidades de la comunidad unviersitaria y reforzando la corresponsabilidad en la gestión de los recursos públicos.
