De las Hoces de Cuenca al Festival de Málaga: entrevista a Hackeo Productions
Rodar dos noches seguidas en la habitación de un hotel al borde de las Hoces de Cuenca, pelearse con una nevera para poder grabar un plano o correr contra el sol para poder captar el amanecer perfecto. Hackeo Productions, la joven productora audiovisual conquense, llevó esa logística a buen puerto en el cortometraje Una conversación pendiente. El corto dirigido por Cecilia Gessa y protagonizado por Carlos Bardem y Salva Reina no hubiera sido posible sin todo el trabajo detrás de la productora local, que ha arrancado su recorrido en la Sección Oficial del Festival de Málaga.
Un rodaje muy conquense
Este grupo de antiguos alumnos de la UCLM no necesitó ni un año de vida como empresa para que las oportunidades les comenzasen a llegar. Después de todo el esfuerzo que hay tras la iniciativa «Cuenca es Cine», Cecilia Gessa se interesó en traer el proyecto a la capital conquense. Salma Aguayo, CEO de la empresa, explica cómo la iniciativa «sirve para, junto a SorenFilms, la otra empresa involucrada, tejer contactos y poder traer cada vez más rodajes a la ciudad».
Desde Hackeo, como explica Luis Delgado, director creativo, se encargaron durante el rodaje de la logística, el departamento de arte y buena parte de la producción sobre el terreno. «Según necesidades del guion se requería de una habitación cercana a una hoz. Por infraestructura el Hotel Leonor de Aquitania cumplía con todas las especificaciones que se nos pedían», explica. Al tratarse de un rodaje nocturno, también debían reservar varias habitaciones tanto para el equipo como para evitar molestar al resto de inquilinos.
Explicar cómo fue rodar un cortometraje así solo hace que Jesús Carmona, productor ejecutivo de la empresa, no pare de hablar de lo orgullosos que están con los resultados. El rodaje se concentró en dos noches, un viernes y un sábado, en las que había que recrear una conversación que ocurre al amanecer. «Tuvimos que esperar a las horas exactas para que se viera ese amanecer, así que las escenas más complicadas las rodamos la primera noche y dejamos los planos detalle para la segunda. Así podíamos controlar mucho más la luz y no depender tanto del sol», recuerda.
Retos y sus recompensas
Los retos, si bien son una empresa con poco recorrido, pudieron superarlos sin mayor complicación. Gessa, como explica Jesús, «contaba con un storyboard digital muy trabajado de lo que ella quería. Cuando llegamos solo fue poner el plano que realmente estaba diseñado casi al 100%». Fueron ellos los que terminaban de pulir esos detalles en escena con ligeras complicaciones que admite Cristina Pastor, project manager: «Cuando un director viene con unas ideas muy claras, a veces surgen problemas como un sofá que no cabe por la puerta». Luis añade que, como miembro del departamento de arte, se necesitaba una nevera con un agujero para poder grabar, pero tras varios intentos todo acabó saliendo como esperaban.
Sin Cuenca, Una conversación pendiente no hubiera sido igual. La ciudad tiene uno de los momentos más importantes del corto con una escena con dron. «Estamos acostumbrados a muchos planos de drones entrando por ventanas. Sin embargo, ver un entorno como el del casco antiguo, con los edificios abriéndose paso entre la piedra, te retiene más la mirada que unos edificios genéricos», explica Luis.

La selección en la Sección Oficial de Cortometrajes del Festival de Málaga ha superado las expectativas de Hackeo. Jesús habla de lo orgullosos que están de haber podido llegar ahí como productora y que les sirve de trampolín tanto a ellos como a la ciudad. «Ha sobrepasado mis expectativas, no pensaba que tendría tanta publicidad ni que abriría la presentación oficial del programa». Si bien no pudieron acudir al propio festival de manera presencial, este arranque con esa primera selección les hace poner la mira en el futuro. «Nunca se sabe cómo puede continuar, pero veremos cómo transcurren los meses. Ojalá podamos verlo también aquí en Cuenca» comenta Luis.
Poner el foco en Cuenca
Quedarse en Cuenca en vez de marcharse a Madrid o Barcelona es una decisión vital y estratégica. «Aquí surgen oportunidades de poder diferenciarte y no hay tanta competencia. Se suma todo: estilo de vida, tranquilidad o entorno» como explica Salma. Poder estar entre Madrid y Valencia suma además una capacidad que otros sitios no tienen.
De ahí viene crear «Cuenca es Cine». Cristina es el único miembro de la empresa nacido en la provincia y para ella «además del potencial audiovisual que podemos explotar nos sirve para descentralizar el trabajo de las ciudades grandes». Junto con SorenFilms buscan que todos los rodajes que atraigan con esta iniciativa rueden al menos alguna parte en la provincia facilitando trámites, temas presupuestarios y ofreciendo entornos que en otros sitios sería imposible encontrar.



El futuro para Hackeo pasa por seguir produciendo, rodando y seguir cosechando nominaciones. Este es el caso de otro proyecto rodado en Cuenca, Serena Y, nominado en la Semana del Cine de Medina del Campo, premios calificadores para los Goya. Por último, acabar el rodaje de Al final todo va a estar bien, película que además de en Cuenca, se grabó en Chipiona. El objetivo es seguir creciendo como empresa y seguir siendo uno de los faros del cine en Cuenca por muchos más años.
