El malestar constante de los vecinos por el Parque canino de los Príncipes
Vecinos denuncian el deterioro del parque canino por barro y falta de iluminación
El parque canino situado en el Parque de los Príncipes, inaugurado el año pasado, se ha convertido en motivo de queja para numerosos vecinos de la zona. El recinto, destinado a que los perros puedan correr y jugar, presenta un estado de deterioro constante debido al exceso de agua de los aspersores y a la falta de césped, lo que provoca que el suelo se embarre con facilidad.
Según explican varios usuarios habituales, los sistemas de riego “se pasan de agua”, generando charcos frecuentes. La escasez de zonas verdes hace que, a la mínima lluvia o riego, el terreno se convierta en barro, dificultando el acceso y uso del espacio tanto para los animales como para sus dueños.
Hace unos meses se intentó solucionar parcialmente el problema cubriendo una de las áreas con piedras. Sin embargo, la medida no resultó eficaz y el barro se ha extendido prácticamente por todo el recinto. “Al final acabas con los perros y los zapatos llenos de barro todos los días”, comenta una vecina que pasea allí a su mascota a diario. Otro vecino destaca la utilidad que tenía este parque antes del deterioro y cómo ha afectado a su rutina: “A mí este lugar me iba genial con mi perro, que normalmente en espacios grandes no lo puedo soltar porque se me escapa. Ahora con todo el barro que hay es imposible entrar, si no es por las lluvias, por los aspersores”.
A esta situación se suma la falta de iluminación dentro del recinto. Los propietarios señalan que por la noche resulta incómodo y poco seguro permanecer en el parque, ya que la escasa visibilidad dificulta evitar heces u otros obstáculos en el suelo. “Con más iluminación, a la gente también le da más vergüenza dejar las ‘cositas’ de los perros por ahí…”, apunta otra vecina, que considera que una mayor visibilidad ayudaría a mejorar la convivencia y el civismo en el espacio.


Los residentes aseguran haber trasladado sus quejas al Ayuntamiento de Cuenca a través de la página web municipal. No es la primera vez que recurren a este canal, meses atrás ya presentaron reclamaciones por la presencia de ratas en el parque, incidencias que, según afirman, tardaron meses en recibir respuesta.
Ahora temen que esta nueva problemática, al considerarse menos urgente, pueda demorarse aún más o incluso quedar sin solución. Entre las peticiones destacan la instalación de un material más adecuado para el suelo del parque canino y la colocación de más farolas que garanticen una iluminación suficiente.
