La Asociación del Crisol, unida por un sentimiento de inclusión e ilusión en Carnaval
Como cada año el desfile de Carnaval de Cuenca acoge a numerosos grupos y asociaciones para participar en su popular desfile que este año se celebrará el 21 de febrero. Una de sus asociaciones más numerosas y que ha ganado el primer premio varios años es la Asociación Familias de Cuenca Crisol. María José Mondéjar, una de las encargadas y que trabaja desde dentro de esta asociación, cuenta que llevan desde noviembre preparándose para este día. Un trabajo que no sería posible sin una buena organización y un gran número de personas. «Hay un grupo de gente que se encarga de pensar el traje y la temática y luego cada uno vamos cortando material y sacando los patrones». Un trabajo de muchos meses para obtener un resultado que en muchas ocasiones ha encantado al jurado.
La motivación principal que les lleva a seguir año tras año con este trabajo son los propios usuarios del Crisol y sus familias. Pero sin duda, «la motivación real es poner en valor los centros de personas con discapacidad, como parte inclusiva de Cuenca, formando parte de una actividad como es el Carnaval».
En total el grupo lo forman cada año unas 100 personas. Se suman trabajadores, los propios usuarios, amigos que vienen de otros sitios para compartir este día, familias o vecinos del barrio. Todos ellos están movidos por el sentimiento de compartir con los usuarios del centro esta actividad que les llena de ilusión y saca muchas sonrisas. «El sentimiento que nosotros tenemos hacia el Carnaval es el poder compartir esta actividad con nuestros chicos, la unión hacia ellos es lo que hace que todos queramos participar de una forma o de otra».
Desde hace unos años, se formó la Asociación «Amigos del Carnaval» que ha contribuido a que se convierta en «una actividad lúdica y al alcance de todos», resalta María José Mondéjar. Ella considera que a día de hoy «el Carnaval está más vivo que nunca en Cuenca». María José y los demás trabajadores y usuarios del Crisol, viven con entusiasmo todos estos meses de trabajo, que luego vuelcan en tan solo un día lleno de emociones y festividad para compartir momentos con su familia del Crisol, como ella asegura.
