CULTURA

Rubén Adrián Navarro: la cerámica como herencia, oficio y pasión 

Antes de convertirse en oficio, la cerámica fue un juego. En el taller de su padre, Rubén Adrián Navarro descubrió que con un trozo de arcilla y sus manos podía crear casi cualquier cosa.  Hijo del también ceramista Adrián Navarro, creció rodeado de cerámicas y arcillas. Allí ensimismado en el movimiento hipnótico de un torno, que hoy en día recuerda como “algo casi mágico”. Aquella fascinación tan temprana acabó convirtiéndose en vocación, y con el paso del tiempo en un trayecto profesional de más de treinta años. 

Formado en la Escuela Superior de Cerámica de Manises, Navarro define su obra como cerámica de autor: piezas únicas en las que forma parte de todo el proceso, desde el torno hasta la decoración final. Una diferencia clave frente a la producción repetitiva asociada al alfarero tradicional. Su obra cuenta con un valor único que combina el arraigo popular con la experimentación artística. Destaca la variedad de técnicas decorativas utilizadas en sus piezas, dotando a cada una de una gama de colores hermosa. 

El torno es para él el corazón de este oficio. “Es hipnótico, te atrapa y te relaja”, afirma, una sensación que continúa experimentando, tanto en su trabajo como mediante la observación de otros ceramistas. Otro de los momentos más emocionantes de este proceso es la apertura de horno. Definido por el artista como un instante cargado de intriga, expectación y tensión por observar el resultado final, a veces previsible y otras veces incierto. 

En un contexto cada vez más industrial y digital, Navarro defiende el valor creciente que tiene la artesanía. Considera que un trabajo con calma, conocimiento y con una persona detrás, adquiere un significado especial, llevando cada pieza una gran carga de sentimientos del artista. “Cada pieza tiene su tiempo, su dedicación y su cariño”, señala, reivindicando la cerámica como un objeto pensado para durar de generación en generación. 

Además de su increíble labor de taller, Navarro también ejerce la función de docente en un máster. El máster universitario de artesanía de la UCLM, el cual se desarrolla directamente en los talleres de los maestros artesanos que lo imparten. Para él, enseñar es un proceso tan importante como la creación: la conexión entre la traducción y las nuevas generaciones. Su principal reto sigue siendo el mismo desde que empezó: poder vivir de un trabajo que le apasiona y da sentido a una vida dedicada a la cerámica. 

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