Roblox pone a prueba la verificación de edad
La plataforma de videojuegos Roblox ha comenzado la verificación de edad para proteger a los menores que usan el chat en su plataforma. La medida fue impuesta el pasado 7 de enero con el fin de proteger a los menores de posibles peligros, aunque solo el 45% de los 144 millones de usuarios activos diarios han completado la validación, según datos publicados desde la misma plataforma.
Esta plataforma de videojuegos funciona como un universo virtual donde los usuarios pueden crear, compartir y jugar a experiencias diseñadas por otras personas. Reúne minijuegos de distintos géneros desde simuladores y aventuras hasta un mundo de construcción o juegos de rol.
El sistema permite comprobar la edad mediante reconocimiento facial o documento de identidad para mayores de 13 años. Asegura que los datos se eliminan inmediatamente, aunque expertos advierten del riesgo que supone que menores cedan información biométrica. Entre los usuarios verificados, el 35% tiene menos de 13 años, el 38% entre 13 y 17, y el 27% 18 años o más. Este sistema de verificación de edad en Roblox limita el chat solo a usuarios de edades similares, aunque también pueden hablar con familiares o amigos autorizados mediante QR o contacto del móvil.
El mayor riesgo sigue estando en los chats, donde adultos pueden intentar contactar a menores y trasladar las conversaciones a otras apps con menor supervisión, pidiéndoles fotos o vídeos.
Los errores del sistema y los métodos para burlarlo se han viralizado en redes, y se han detectado incluso ventas de cuentas verificadas para menores. Roblox también tiene investigaciones abiertas en Estados Unidos y Europa por posibles fallos en la protección de los menores. El sistema ya se probó en Australia, Nueva Zelanda y Países Bajos, donde el 60% de los usuarios activos completó la verificación. Mientras tanto, Roblox sigue ajustando sus controles para reforzar la protección de los menores durante el juego y las conversaciones que mantienen a través de la misma plataforma.
