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Quadball: A la caza de la snitch

En un campo cualquiera, un espectador que asista por primera vez, podría pensar que es un juego improvisado. Jugadores corriendo con escobas entre las piernas, balones que vuelan en todas las direcciones y un árbitro vestido de amarillo esquivando persecuciones. Sin embargo se trata de un partido de quadball. Si alguna vez has visto Harry Potter es muy posible que te suene, ya que es una disciplina que se ha inspirado en el Quidditch.

El quadball es un deporte que combina diferentes características del rugby, por el contacto y los placajes; del balonmano y baloncesto, por los pases rápidos del balón y lanzamientos a portería; y del balón prisionero, por el uso de pelotas que eliminan rivales temporalmente. Los partidos se disputan entre dos equipos de siete jugadores. Todos ellos deberán llevar una escoba (tubo de PVC) entre las piernas, que no debe soltarse bajo ningún concepto. El objetivo principal es sumar puntos anotando con el quaffle, el balon principal, en cualquiera de los tres aros del equipo contrario. Cada anotación vale 10 puntos.

Sin embargo, el juego incluye otro tipo de balones con reglas y roles específicos, que es lo que lo hace diferente de otros deportes. Las bludgers y la snitch. Los golpeadores se encargan de las bludgers que sirven para eliminar jugadores como en el balón prisionero. Los buscadores se encargarán de atrapar la snitch, que entra más tarde al campo en manos del árbitro y cuya captura otorgará los puntos decisivos para ganar el partido.

Cómo se juega al Quadball / Youtube

Los partidos se caracterizan por su intensidad. Los jugadores deben correr, a la vez que esquivar, coordinar ataques, defender y lanzar. Todo ello mientras gestionan varias pelotas en movimiento. Una de las señas de identidad de este deporte es que limita el número de jugadores del mismo género en el campo. Promoviendo así equipos mixtos y equilibrados y favoreciendo a la inclusión social.

Desde su creación a mediados de los años 2000 en el ámbito universitario estadounidense, este deporte se ha expandido a numerosos países. Cuenta con ligas nacionales y torneos internacionales que hacen que aumente su visibilidad y popularidad. En el panorama actual, varios equipos destacan por su trayectoria. Clubes como los London Unspeakeables, referente histórico en Europa o los Paris Titans, protagonistas de competiciones continentales han contribuido a elevar el nivel de este deporte.

Aunque todavía no alcanza la difusión de disciplinas más tradicionales, a medida que más clubes se organizan y se celebran más competiciones, el quadball va consolidando una estructura cada vez más profesional. Su crecimiento demuestra que sí que existe un interés real por apostar por las propuestas innovadoras que rompen con los esquemas habituales.

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