Los embalses de Cuenca mejoran notablemente tras las lluvias
La provincia alcanza un 64% de capacidad total en agua embalsada, más arriba que hace un año
Después de numerosas semanas con lluvias producto de las borrascas, la provincia conquense y sus embalses superan el nivel de totalidad de agua. En comparación al año anterior y más aún en la media de los últimos diez años, las reservas se han visto impulsadas positivamente, debido a las aportaciones hídricas que han elevado el volumen almacenado.
En la mañana del domingo 9 de febrero, el embalse de La Toba, ubicado en el Río Júcar, se encuentra casi al límite de su capacidad total con un 95.1% de ocupación, según el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) del Júcar. Por otro lado, el pantano de Alarcón amanece superando el 67% de su volumen. Ambos embalses mejorando respecto al mismo periodo del 2025 derivado del impacto de las intensas lluvias desde el mes de enero.
Sin embargo, no todos los depósitos han logrado recuperar los niveles deseados posterior a las precipitaciones. El embalse de Contreras, compartido entre Cuenca y Valencia, demuestra que la situación no es homogénea y que solo cuenta con aproximadamente la tercera parte de su totalidad. Hace un año, el mismo embalse contaba con casi el 60% de nivel.
En general, la situación se considera mejor que en 2025 si toman todos los embalses en conjunto. No obstante, en algunos puntos de la provincia la recuperación no es uniforme. Aún se necesita vigilancia y una gestión comprometida con los recursos hídricos de Cuenca. Hasta la fecha no hay mayor problema pese a las caudelosas lluvias. Sin embargo, las autoridades promueven la prudencia ciudadana por si se complica la situación en los próximos días.
