UNIVERSIDAD

«Lextravagantes»: El equipo de debate de la UCLM que ha hecho historia en la Liga G-9

El equipo de debate Lextravagantes ha vivido unas semanas de auténtica emoción. Han pasado días llenos de nervios y de mucha ilusión. El grupo está formado por Daniel Martín, Ana M. Martín, Amalia Romero y Verónica Sánchez. Son todos estudiantes del Grado en Derecho y del Máster de Acceso a la Abogacía de la UCLM en Ciudad Real. Este equipo ha logrado dejar el nombre de Castilla-La Mancha en lo más alto. Primero, se coronaron campeones en la liga de debate del campus de Ciudad Real. Después, superaron la difícil fase intercampus. Finalmente, lograron llegar hasta las prestigiosas semifinales de la Liga de debate interuniversitario G-9 en Zaragoza. Allí compitieron de tú a tú contra 10 universidades de toda España.

El reto de compaginar las clases con los ensayos

Llegar hasta la élite del debate universitario no es un camino de rosas. Exige un gran esfuerzo, especialmente para cuadrar horarios. Hay que coordinar las clases de mañana de unos con las de tarde de otros. Compaginar el Máster y la carrera con la preparación de los argumentos requiere un esfuerzo inmenso.

Ana, estudiante de segundo de Derecho, relata este sacrificio en primera persona. «Yo el día que nos íbamos a Zaragoza tenía un examen», recuerda. Incluso cuenta que «en el tren de vuelta de Zaragoza yo iba estudiando». El equipo confiesa que han tenido que buscar huecos en cualquier momento. Asumen que «si tienes que estar hasta las 12 y media de la noche estudiándote una conclusión, pues te estás».

Sin embargo, el trabajo en equipo ha sido su gran pilar. Cada miembro ha asumido un rol fundamental. Amalia se encarga de la introducción. Verónica saca los datos y evidencias como primera refutadora. Daniel se especializa en encontrar los fallos del rival en la segunda refutación. Por último, Ana cierra con conclusiones de carácter más emocional. Es una maquinaria perfectamente engrasada. Esta unión les dio la victoria intercampus casi sin darse cuenta. «Empezó a decir el ganador muy rápido», recuerdan sobre aquel momento. «Ni siquiera nosotros nos estábamos dando cuenta», explican sobre el subidón al escuchar su nombre.

La épica de debatir contra las estadísticas

La fase final del G-9 en Zaragoza planteó un tema de rabiosa actualidad. Había que debatir si los jóvenes han perdido su capacidad de diálogo en la era de las redes sociales. El formato del torneo exige una agilidad mental asombrosa. La postura a defender, a favor o en contra, se sortea un minuto antes de empezar el enfrentamiento.

El equipo reconoce que defender la postura en contra era un reto mayúsculo. Existían muchos más datos y estadísticas apoyando la premisa a favor. Esto dejaba a los defensores del «no» dependiendo de un argumento mucho más emocional y de convencimiento.

Y fue precisamente aquí donde Lextravagantes hizo historia. En su primer debate eliminatorio contra Baleares, lograron lo imposible. «Fuimos la única postura que ganó en contra», destacan con inmenso orgullo. Fueron la única universidad de todo el torneo que pudo ganar el debate defendiendo el «no». Las cifras de la competición hablan por sí solas. De los 25 debates celebrados en total, 24 fueron ganados por equipos a favor. Solo hubo una victoria en contra: la del equipo ciudadrealeño. Un hito que el público y sus compañeros reconocieron como un «premio especial».

Zaragoza, una montaña rusa de emociones y talento

La experiencia en tierras aragonesas abarcó tres días de intensa convivencia. Además, estuvo costeada íntegramente por la universidad. Todo arrancó el 11 de marzo en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. Ese primer miércoles se celebró un concurso de discursos informales. La improvisación era la clave absoluta de esta prueba. Ana representó al equipo defendiendo si era mejor salir de tarde o de noche. Se metió en el papel de una camarera durante su intervención. Con este enfoque logró un espectacular e inesperado segundo puesto frente a las diez universidades.

Este logro inicial les dio alas para seguir luchando. Pronto se vieron en lo alto de la tabla de clasificación de cuartos. «Cuando nos vimos segundos fue como tan subidón que dijimos, que aquí ganamos», confiesan. En ese instante sintieron que la UCLM se llevaría el premio sí o sí. Finalmente cayeron en semifinales contra Extremadura. Tuvieron que defender nuevamente la difícil postura en contra. Extremadura acabó ganando la final el 13 de marzo en las Cortes de Aragón. A pesar de la derrota, se marcharon con la cabeza muy alta. El propio jurado les felicitó efusivamente. Les aseguraron que su enfrentamiento «era un debate que parecía de final, de eso que disfrutabas viéndolo».

Una escuela para la abogacía real

Este año, las fases internas de Castilla-La Mancha han batido récords de participación. Han alcanzado la gran cifra de 70 alumnos inscritos. Más allá de los trofeos, los chicos de Lextravagantes valoran profundamente lo aprendido. Saben que será una ventaja competitiva vital para su futuro profesional.

A nivel personal se llevan grandes amistades y risas compartidas. Destacan el apoyo incondicional del grupo en los momentos de mayor bajón. Han forjado una gran capacidad para rectificar y mejorar al día siguiente.

A nivel profesional, la experiencia es impagable. Como señala uno de los futuros abogados del equipo, la conexión es clarísima. «Tú vas a un juicio y realmente es un debate», afirma. «Y el juez te dice si tú llevas la razón o la lleva el otro», reflexiona. Por eso, insiste en que en un juzgado «tienes que convencer, es igual que los debates».

Han vuelto a casa muy orgullosos. Ahora tienen mucha más soltura al hablar y una gran confianza en sí mismos. Están decididos a animar a otros estudiantes de cualquier grado universitario a vivir esta misma experiencia. Y tienen una promesa firme: el año que viene Lextravagantes volverá a la carga.

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