CULTURA

«La música es el único sitio donde no tengo jefe»

El pasado 15 de abril se celebró el Día Mundial del Arte en todo el mundo. Pero, escapando de los homenajes realizados a figuras como la de Leonardo da Vinci, la realidad creativa en la que se encuentra la sociedad es muy diferente. En pleno 2026, todo apunta hacia escenarios mucho más llamativos, ruidosos y, sobre todo, digitales. El arte ya no solo reside en los lienzos o en el mármol, sino que se ha adaptado, creando una zona de confort en la música.

Pero todo «nuevo» arte trae consigo nuevos artistas. En este ecosistema musical, ser artista es un concepto abierto, donde no hace falta estudiar o ser parte de un coro, conservatorio o banda, sino que puede realizarse desde tu propia habitación. La música de hoy en día está a disposición de todo el mundo con solo un clic, convirtiéndose esta en el salvavidas de una nueva generación que busca una identidad propia a través de las canciones.

De la partitura al ‘home studio’

La música ha dejado de ser una disciplina y entretenimiento de élites o incluso de grandes sellos discográficos para convertirse en un arte casero. Si echamos la vista atrás, el arte musical cuenta con una trayectoria en la que se ha pasado de un síntoma de rigidez mediante lugares como conservatorios a la libertad absoluta del «hazlo tú mismo». La explosión del rap y el género urbano a finales del siglo pasado fue el primer gran aviso al mundo musical. No se necesitaba una orquesta para calar en los oyentes, simplemente se necesitaba un beat y un mensaje potente que lanzar al mundo. Bajo la influencia de raperos como Tupac Shakur o 50 cent en los años 90 y Kendrick Lamar o Drake en la actualidad, miles de jóvenes se han lanzado a este mundillo.

Esta evolución ha llegado a su punto álgido en este 2026. Y es que, hasta el momento, se necesitaban agentes intermediarios tradicionales para poder crear tu propia música, pero ahora cualquier artista puede hacerse viral a través de la tecnología. Sin embargo, ellos tienen que aprender a sobrevivir y resaltar en un mercado donde se suben miles de canciones a la hora. El talento y la saturación de artistas emergentes no impiden que muchos de ellos continúen buscando el éxito día a día.

Dos posibles caminos

No todos los artistas emergentes que hacen música conducen por la misma carretera. Hay algunos que ven el mundillo como un hobby más, ya sea porque lo usan para desestresarse y salir de la rutina o porque ven complicado triunfar. Sin embargo, hay otros artistas que buscan dar un pasito más. Pese a que llegar a lo más alto de la música es una utopía, hay algunos que se lo toman como un reto, dedicándole gran parte de sus días a componer, grabar y promocionar su música.

Jóvenes componiendo una canción | Stoyan

La música como hobby

Costel Laurentiu Bucur, más conocido como «LZ» en el mundo musical, lleva años persiguiendo su sueño de ser uno de los raperos más conocidos de España. Con apenas 22 años cuenta con varias canciones subidas a las distintas plataformas, sin embargo, con años de diferencia entre unas y otras. «Mi primer tema fue en 2020, aunque empecé a escribir desde mucho antes», cuenta el toledano. Sus primeros pasos fueron ilusionantes, incluso usando el nombre artístico de «Lorensu», pero pronto llegaron las dudas.

«Estaba ilusionado, toda mi gente me apoyaba. Pero los derechos de las bases, las grabaciones y el tiempo que me quitaba la música eran demasiado para no recibir nada a cambio»

Costel Laurentiu Bucur, rapero toledano

La intención, como bien asegura el rapero, «no era hacer dinero de primeras», o incluso volverse muy famoso. Él quería ir formando una buena carrera poco a poco, sin apresurar su marcha. Sin embargo, los estudios fueron el verdugo de esta idea: «Estaba terminando segundo de bachillerato y eso era lo más importante. Después me fui a la universidad y dejé un poco de lado la música». Con el paso del tiempo, el toledano ha conseguido encontrar un equilibrio entre la música y la vida cotidiana. Para él, el estudio que ha montado en un rincón de su cuarto es una vía de escape. Estudios, trabajo y complicaciones del día a día, pero «uno siempre vuelve donde realmente está cómodo».

«Para mí, no dedicarle el 100% de mi tiempo a la música no es un fracaso. Sigo haciendo temas y colaboraciones con colegas, de esta manera sigo conectado a este mundo y quizás algún día pueda dedicarme a ello por completo. La música es el único sitio donde no tengo jefe»

Costel Laurentiu Bucur, rapero toledano

La realidad de «LZ» es la de miles de jóvenes en este ámbito. No poder dedicar tus esfuerzos únicamente a lo que te apasiona, ya que no atrae ingresos fijos. Sin embargo, este no es problema, ya que, al igual que el toledano, muchos siguen buscando alternativas para seguir haciendo lo que más les gusta.

Trabajar duro en busca de frutos

En la otra cara de la moneda nos encontramos a Alejandro Rodríguez, conocido en el mundo musical como «Flaxe». El joven rapero de 23 años también lleva más de cinco años creando música, incluso llegando a colaborar en más de una ocasión con «LZ». Sin embargo, el caso de Alejandro es completamente opuesto. A día de hoy, el rapero ha apartado prácticamente todo para centrarse únicamente en crear música y crecer como artista.

«Estudié un grado superior de audiovisuales en mi instituto y conseguí trabajo rápido, pero no era lo que me gustaba. Ahora estoy centrado en mi carrera como rapero»

Alejandro Rodríguez, rapero toledano

Haber renunciado a ese trabajo le ha otorgado mucho más tiempo para desarrollar su música, todo ello sin dejar de ingresar dinero. «No he dejado todo como tal, estoy intentando conseguir trabajos de media jornada para financiarme yo mismo todo mi contenido, de esta manera no dependo de nadie», asegura «Flaxe». Y es que no depender de nadie es lo que buscaba desde un principio, siendo una de las grandes razones por las que tomo esta decisión.

El camino sigue siendo rocoso, ya que la saturación de artistas emergentes en España le quita oportunidades al rapero, algo que «no le preocupa». «Mi idea es mantener el ritmo que estoy marcando, con una canción cada 4/5 meses. Cuando empiezas todo es nuevo, por eso parto con ventaja, ya que llevo desde 2020 haciendo música», afirma. Además, el toledano cuenta que este ámbito no es solo escribir y publicar las canciones, sino que a día de hoy tienes que hacer mucho más para hacerte un hueco.

«La letra de una canción es solo un 5% de lo que tienes que hacer si quieres conseguir éxito con un tema. La promoción en redes sociales es la clave de todo, además de que la melodía y letra sea potente, obviamente. Si te sabes vender y sabes vender tu producto, tienes una gran ventaja»

Alejandro Rodríguez, rapero toledano

Es por eso que ha decidido dedicarle la mayoría de sus horas semanales a sus proyectos musicales. Una parte totalmente diferente a la del anterior caso, siendo la música la prioridad en sus días.

La razón de miles de artistas musicales

Los casos de «LZ» y «Flaxe» son solo algunos de los muchos artistas musicales que buscan triunfar. Pese a que la mayoría de estos tienen como claro objetivo vivir de ello, muchos también buscan no sentirse atados, «ser sus propios jefes» y construir una identidad propia.

Autor