La falta de pistas frena el patinaje artístico en Cuenca
Con más de 320 patinadores, el Club Hoz del Júcar lucha por competir en casa
En Cuenca, el Club de Patinaje Hoz del Júcar lleva más de 30 años promoviendo el patinaje artístico y competitivo, pero se enfrenta a un reto importante: la falta de disponibilidad de instalaciones adecuadas para organizar competiciones y eventos en la ciudad.
Para estos encuentros se necesitan pistas con medidas especiales, suelo adecuado para patinar (parquet o cemento pulido) y gradas para el público. En Cuenca, solo los polideportivos San Fernando y El Sargal cumplen estos requisitos. “Las pistas se usan con prioridad para deportes más conocidos, y nos resulta muy difícil reservarlas dos o tres veces al año para nuestros eventos”, señala Lydia Ruiz, segunda entrenadora del club. Esta limitación obliga a veces a los patinadores a desplazarse fuera de la ciudad, dificultando la promoción del deporte en la propia Cuenca.
A pesar de estas dificultades, el Club Hoz del Júcar mantiene su impulso y su presencia en la ciudad y los municipios cercanos. Lo que comenzó como un pequeño grupo de aficionados hoy se ha convertido en una comunidad de más de 320 patinadores de todas las edades y niveles, repartidos entre grupos de competición, pre-club, AMPAs de colegios y actividades municipales. También, el club da clases en tres municipios: Villalba de la Sierra, Mariana y Arcas, y además gestiona la actividad de patinaje de la escuela municipal del Ayuntamiento de Cuenca, con unos 120 niños inscritos.
En cuanto a competición federada, el club cuenta con unos 80-85 patinadores activos, que representan el corazón competitivo de la entidad: “Nos enorgullece ver cómo cada año crece nuestra familia de patinadores, y cómo cada vez más niños y jóvenes se animan a probar este deporte”, explica Lydia Ruiz.
No obstante, el club reclama más visibilidad y apoyo institucional para facilitar la práctica de deportes minoritarios y garantizar que disciplinas como el patinaje sobre ruedas puedan desarrollarse plenamente en Cuenca, sin depender de la disponibilidad limitada de instalaciones.
