UNIVERSIDAD

Inés Lascorz y Diego Sopa presentan su ‘Exposición Colectiva’ en la Facultad de Bellas Artes

Inés Lascorz y Diego Sopa, sendos estudiantes del grado en Bellas Artes, han inaugurado recientemente ‘Exposición Colectiva’, a la que darán vida en la Sala Pequeña de la Facultad del 10 al 13 de febrero. La exposición nace fruto de la amistad que mantienen los dos artistas, quienes comparten gustos y afición por el arte desde que cursaron el Bachillerato. “Nos parecía divertido hacerlo y, aprovechando que hacemos cosas parecidas, queríamos reflejar nuestro avance haciendo esta exposición”, afirma Inés.

La exposición está expuesta en una sala que la universidad tiene reservada para ser utilizada por los alumnos, y está compuesta de unas 10-12 secciones en las que se pueden encontrar tanto dibujos como fotografías. Los materiales que más se han utilizado han sido el bolígrafo y lápices convencionales o de colores, así como los “de carboncillo”. La galería de fotografías está acondicionada con imágenes digitales y analógicas caricaturescas que, pueden expresar una metáfora o simplemente la belleza artística que aflora en el rostro de una persona.

Desde la facultad no se lo pensaron dos veces y decidieron proporcionar el espacio a sus artistas para atrincherar las obras. En un formato de exposición, la visita observa y saca las conclusiones del mensaje, de forma interpretativa: ”Desde principio de curso hay una lista para presentar los proyectos a espera de que sean aprobados por el centro; decidimos aprovechar estas fechas porque sabíamos que habríamos acabado los trabajos, ya que ha finalizado la época de exámenes”, expresan los artistas.

La colección tiene también tres fanzines, que son publicaciones temáticas publicadas para y por aficionados. Se trata de una forma de contar una historia, recurriendo a recursos artísticos para darle forma y crear el relato que el espectador percibe, o bien desde su conocimiento, o bien desde la interpretación: “Al principio me daba un poco de vergüenza enseñarlo, pero sacando estas exposiciones ves que la gente se ríe y eso es algo que gratifica bastante”.

En el arte, lo más cotidiano puede ser un potencial exquisito, y desde el punto de vista de Diego, eso es lo más importante: «Mi trabajo son escenas cotidianas que reflejan el costumbrismo; quiero que el público se sienta integrado en la escena. Estoy trabajando en un lugar en el que estoy cómodo y quiero que la gente se sienta como yo”, aclara el artista.

A pesar de no haber concluido sus estudios, Inés y Diego ya tienen enfocado su camino para cuando obtengan la titulación: “Tengo pensado hacer un máster para ser docente, creo que me podría ayudar a seguir con mi práctica artística y enseñar es algo que me gusta”, habla Diego. La exposición, para ambos, no deja de ser un trampolín que, aparte de darles la experiencia, les puede servir para que su arte sea visto, que es lo más importante en un mercado tan complicado.

Autor