DEPORTES

La llama que desafió al hielo: la historia del Bobsleigh en Jamaica

Sol eterno, playas infinitas, temperaturas de 27 grados, ritmo, color y calor frente a frío, hielo, nieve, pistas heladas y patines. Dos mundos enfrentados como lo son Jamaica y el Bobsleigh, los cuales acabaron teniendo más similitudes de las que todo el mundo imaginaba.

Sin embargo, la historia, caprichosa y maravillosa ha demostrado que los polos opuestos no solo se atraen: se necesitan. Porque la pasión y los sueños son mucho más fuertes que el clima y la geografía. Lo que parecía una broma se convirtió en un proyecto. Lo que sonaba a locura terminó convirtiéndose en una leyenda. La unión entre el calor caribeño y el hielo olímpico acabó encendiendo una llama en Jamaica que a día de hoy sigue ardiendo.

Origen de la leyenda

Esta historia no puede contarse sin dos nombres importantes. Dos estadounidenses, George B. Fitch y William Maloney, dos ciudadanos norteamericanos que se encontraban en la isla por trabajo. Los amigos asistieron a una fiesta tradicional de la isla, celebrada cada Agosto llamada Pushcart Derby, una festividad cuyo atractivo principal es observar a grupos de personas empujando carros por las pendientes calles jamaicanas, alcanzando grandes velocidades de hasta los 100 km/h.

Esta curiosa costumbre encendió la bombilla para George y William, quienes recordaron un deporte practicado en su país natal, el bobsleigh, una modalidad olímpica desde 1924. Tras esto comenzaron a fraguar la idea de crear un equipo de Bobsleigh jamaicano.

Rápidamente recibieron el apoyo de la asociación olímpica de la isla. Tras esto comenzó la búsqueda de los atletas que formarían parte de la locura de traer un deporte de invierno a un país tropical. Ningún atleta decidió sumarse al proyecto, pero lejos de rendirse los dos amigos recurrieron al ejército, gente jóven, fuerte  y con un físico envidiable que acabarían formando el cuarteto que comenzó una leyenda. El teniente Devon Harris, el capitán Dudley Stokes, el Soldado Michael White y el ingeniero Samuel Clayton fueron los encargados de dar el primer paso para la creación del primer equipo jamaicano de Bobsleigh.

Una vez plantados los cimientos de este proyecto el siguiente objetivo estaba claro, los Juegos Olímpicos de Calgary en 1988. Menos de 4 meses de preparación tenía este reciente creado equipo olímpico para llegar a esta competición.  El equipo comandado por el entrenador norteamericano Howard Siler, experto en la disciplina, fue medallista en el mundial de Salt Lake, disputado en 1969.

De Calgary a la gran pantalla

El equipo milagrosamente consiguió su clasificación para los juegos olímpicos celebrados en la ciudad canadiense. Este equipo rápidamente consiguió entrar en los corazones del público, siendo de los equipos más apoyados por todo el público debido a su conmovedora historia. Pese a todo el cariño recibido los jamaicanos no fueron capaces de terminar la prueba, debido a que su trineo volcó en mitad de la prueba. Pese a esto los deportistas fueron recibidos como estrellas en el país. Walt Disney studios además puso sus ojos sobre esta emotiva historia, comprando los derechos del relato, llevando esta historia a la gran pantalla en el año 1993 bajo el nombre de Elegidos para el triunfo.

Esta hazaña plantó una semilla que poco a poco iría germinando en una generación de deportistas que no miraban los deportes de invierno como algo extraño sino como una opción más que posible para llevar a cabo sus sueños de ser deportistas olímpicos.

Asentamiento del deporte

Cuatro años después del nacimiento de la leyenda llegaron los juegos olímpicos de Albertville 1992. Más fuertes, más rápidos y con más determinación, el equipo olímpico consiguió un vigesimocuarto puesto, modesto, pero marcaba una declaración de intenciones de que quedaba Jamaica para rato.

Y entonces llegó Lillehammer 1994. Una edición que marcaría un antes y un después en el deporte olímpico de invierno jamaicano. El puesto 14 de la clasificación lucía la bandera verde, amarilla y negra, superando a países históricos del deporte como Estados Unidos o Francia. Cada bajada por la pista se convertía en un duelo contra gigantes, un David contra Goliat, que cada vez parecía más igualado. Los corazones de un país latían al ritmo del trineo olímpico.

Nagano 1998, fue escenario para la expansión del deporte, nuevos horizontes que explorar con la primera aparición en la categoría de Bobsleigh de dos integrantes. Un país que ya dominaba la pista y se convertían en auténticos relámpagos bajando por las pistas heladas. 

Y esos rayos jamaicanos llegaron a su punto más álgido en el campeonato mundial de empuje de Mónaco en el año 2000, dónde lo imposible se volvía realidad y un sueño se convertía en una certeza, Jamaica se llevaba una medalla de oro a su palmarés.

Tras este éxito hubo años difíciles, Salt Lake City 2002, vio a un equipo prometedor quedarse en tierra de nadie y las olimpiadas invernales de Turín 2006 y Vancouver 2010 se vieron huérfanas al no contar con la aparición de los jamaicanos.

El resurgir

Jazmine Fenlator-Victorian y Carrie Russel/ instagram

Pero cual Ave Fénix los jamaicanos resurgieron en Sochi 2014, las pistas de la ciudad Rusa volvieron a presenciar al raudo trineo jamaicano. Tras esto Pyeongchang 2018 será recordado por la historia del bobsleigh jamaicano, como un paso adelante en igualdad. Jazmine Fenlator-Victorian y Carrie Russel se convertían en parte de la leyenda siendo las primeras mujeres jamaicanas en competir en la modalidad.

Finalmente, Beijing 2022. Cita de récord porque el comité olímpico jamaicano llevaba representantes para todas y cada una de las modalidades posibles en bobsleigh. La isla tropical sin hielo se preparaba para deslizarse por todas las pistas que la ciudad China pusiera por delante.

Actualidad

Shane Pitter y Junior Harris en el primer entrenamiento en Milan-Cortina 2026 / instagram

En la actualidad, en los juegos olímpicos de invierno de Milano-Cortina 2026, el equipo olímpico jamaicano se encuentra en la disputa en tres de las cuatro modalidades de bobsleigh en las que se compiten.  En la categoría doble masculina, la pareja formada por Shane Pitter y Junior Harris ha cosechado una nada desdeñable vigésimo segunda posición. La única representante femenina, Mica Moore, la abanderada del comité, ha logrado obtener un decimocuarto puesto en la modalidad monobob. En bobsleigh de cuatrp el equipo de Shane Pitter, Junior Harris, Tyquendo Tracey y Joel Fearon cerraron la participación sin alcanzar la final. Con estos resultados el comité olímpico de Bobsleigh de Jamaica ya mira al futuro con los ojos puestos en las próximas competiciones.

El bobsleigh jamaicano ha pasado la barrera del deporte para convertirse en una manera de enseñar que la realidad en muchas ocasiones supera a la ficción. Esta  historia habla de superación, de confiar en ti cuando nadie cree, cuando parece imposible y demostrar que con esfuerzo y pasión hasta lo más difícil puede hacerse realidad. Es la historia de un equipo que enseñó al mundo que los límites están en tu mente y que la gloria solo está hecha para los valientes que se arriesgan a ir a por ella.

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