El uso de internet desciende y afecta a uno de cada cinco adolescentes
El uso problemático de internet entre adolescentes ha bajado en los últimos años y actualmente afecta a aproximadamente uno de cada cinco jóvenes de entre 14 y 18 años, según datos oficiales.
Los estudios consideran consumo problemático a aquel uso de internet que provoca dificultades en la vida diaria del adolescente. Esto incluye, por ejemplo, la pérdida de control sobre el tiempo de conexión, problemas para concentrarse, alteraciones del sueño o malestar emocional derivado del uso excesivo de redes sociales, videojuegos u otras plataformas digitales.
Aunque la cifra actual ronda el 20% de los jóvenes, especialistas destacan que el porcentaje es menor que el registrado en los años posteriores a la pandemia, cuando el uso intensivo de pantallas aumentó de forma significativa. En 2021 y 2022, distintos informes situaban el consumo problemático por encima del 25%, lo que refleja una tendencia progresiva de descenso en los últimos años, aunque todavía se mantiene en niveles relevantes.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) insiste en que el problema no depende solo del tiempo de conexión, sino también de cómo se utiliza la red. El riesgo aumenta cuando el uso de internet sustituye actividades básicas como dormir o relacionarse, o cuando genera ansiedad al no poder conectarse. Algunos organismos públicos impulsan campañas de sensibilización y recursos educativos: por ejemplo, iniciativas como IS4K (Internet Segura for Kids) ofrecen información, materiales y una línea de ayuda gratuita para menores, familias y docentes sobre el uso seguro de la red, al tiempo que se organizan campañas y programas de concienciación para prevenir riesgos digitales.
Además, estudios recientes elaborados por organizaciones como UNICEF España señalan que la educación digital temprana, la supervisión familiar equilibrada y la alfabetización mediática son factores clave para reducir el impacto del uso excesivo de pantallas y prevenir conductas de riesgo en adolescentes.
Los expertos recomiendan fomentar hábitos digitales saludables y promover actividades fuera de las pantallas. El objetivo, según señalan, no es eliminar el uso de internet, sino enseñar a los jóvenes a utilizarlo de forma segura y responsable.
