CULTURA

El Festival de Málaga abre la temporada de premios y marca el pulso del cine español

La ciudad andaluza volverá a convertirse en el epicentro del cine español con la celebración de la 29ª edición del Festival de Málaga.  Del 6 al 15 de marzo tendrá lugar una edición que no solo consolida su crecimiento, pues se trata del primer festival de premios del calendario cinematográfico nacional. Málaga marca el arranque de un año decisivo para la industria audiovisual. Queda así inaugurada la temporada de galardones en España.

Bajo el lema ‘La cultura es encuentro y Málaga, el mejor momento’, el certamen dirigido por Juan Antonio Vigar refuerza su posición como plataforma esencial del cine español y latinoamericano. La apertura de venta de las entradas tuvo lugar el pasado 12 de febrero, tanto en taquilla como a través de todos los canales habilitados. Así, se anticipa una cita que cada año genera más expectación entre profesionales y público.

En esta edición competirán 22 películas en la sección oficial, de las cuales 12 son españolas y 10 latinoamericanas. En total se proyectarán 263 audiovisuales en sus diferentes secciones, desde largometrajes, hasta series de televisión. Hay obras de 71 países diferentes, cifra que supera a los 54 del año pasado. Esto evidencia un notable posicionamiento internacional y una expansión sostenida del certamen en el mapa global. Por otro lado, el volumen de participación también crece. Este año se han inscrito un total de 2883 obras, un 5% más frente al 2025. De ellas, un 66% son españolas, dato que reafirma el papel del festival como referente indiscutible del cine español.

Calle de Málaga, de Maryam Touzani inaugurará el certamen. Una obra que simboliza el diálogo entre culturas y la vocación abierta del festival. Junto a ella destacan títulos como Altas Capacidades, de Víctor García León y Después de Kim, dirigida por Ángeles González- Sinde. Estos son nombres consolidados que conviven con nuevas voces llamadas a marcar el pulso del cine contemporáneo. Entre las producciones más esperadas figuran también La buena hija, de Julia de Paz, y Lapönia, de David Serrano. El festival reafirma así su compromiso con la diversidad del cine español, apostando por relatos que exploran conflictos sociales y nuevas narrativas.

Sin embargo, más allá de la competición, el área de industria MAFIZ volverá a funcionar como punto de encuentro estratégico para productores, distribuidores y creadores. Este espacio profesional se ha consolidado como uno de los motores fundamentales del certamen, favoreciendo la coproducción internacional y el impulso de proyectos emergentes. En un momento de redefinición para la industria, el certamen malagueño no solo exhibe el cine, sino que también lo articula y lo proyecta hacia el futuro.

Ser el primer festival de premios del año supone asumir la responsabilidad de descubrir títulos que recorrerán el circuito internacional en los próximos meses. A lo largo de diez jornadas, la ciudad concentrará estrenos, encuentros profesionales y debates, convirtiendo el certamen en el primer foco mediático del año de la industria cinematográfica. Es por ello por lo que Málaga se transforma en un punto de encuentro para todo el público, consolidando su papel como escaparate privilegiado del cine español.

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