El efecto Bridgerton y el renacer del género de época
El éxito mundial de Los Bridgerton ha reactivado el interés por las series ambientadas en la Regencia inglesa. Desde su estreno en 2020, las ficciones situadas entre 1813 y 1820 han experimentado un crecimiento sostenido en plataformas de streaming, que han apostado por recuperar el romance aristocrático como uno de sus formatos estrella.
Las grandes plataformas han intensificado la producción de dramas históricos volviendo la mirada al siglo XIX. Corsés, bailes y estrategias matrimoniales han regresado con fuerza a la pantalla.
El éxito que lo cambió todo
El 25 de diciembre de 2020 marcó un punto de inflexión para Netflix. Según datos oficiales de la propia plataforma, Los Bridgerton se convirtió en uno de sus mayores éxitos globales: 82 millones de hogares vieron la primera temporada durante sus primeros 28 días, una cifra récord que situó a la serie como la producción original más vista de la historia del servicio en ese momento.
Para contextualizar su impacto sostenido, Netflix lanzó en noviembre de 2021 su sitio oficial Top 10 Viewing Report de Netflix, donde publica semanalmente los contenidos más vistos tanto a nivel global como local. En la actualidad, Los Bridgerton mantiene una presencia destacada en estas listas debido al reciente estreno del primer volumen de la cuarta temporada, ocupando la segunda posición con más de 9 millones de visualizaciones acumuladas durante tres semanas consecutivas.
El próximo 26 de febrero está previsto el lanzamiento del segundo volumen, un estreno que podría reforzar su posición en el ranking y confirmar la continuidad del fenómeno dentro del catálogo de la plataforma.
La nueva fiebre por la Regencia
El impacto fue tan grande que solo fue cuestión de tiempo que las redes sociales empezasen a hacerse eco de esta nueva fiebre. La serie popularizó una estética inspirada en la época de la Regencia británica, conocida en redes como Regencycore o Bridgerton Aesthetic. El nacimiento de este movimiento, trajo consigo la vuelta de los corsés, los vestidos de corte imperio, las mangas abullonadas, las diademas de pedrería y las perlas.
Y no se quedó en una simple tendencia pasajera de redes sociales: en 2021, el marketplace eBay de Reino Unido registró un aumento del 39% en las búsquedas de ropa inspirada en esta estética, señal de que el fenómeno también se hizo notar en el consumo real.
Mientras tanto, el diseño del set de rodaje tampoco ha pasado desapercibido, y es que los fanáticos de la serie no han tardado en fijarse en cada detalle. A través de las redes sociales muchos usuarios comparten trucos y consejos para conseguir que la casa luzca igual que en la ficción, recreando esa deseada estética entre lo clásico y lo romántico que también está dejando su huella en el diseño de interiores.
Más allá de la pantalla
El impacto de la ficción ha trascendido el ámbito audiovisual. Gran parte de los paisajes y de los escenarios que aparecen en la serie han sido rodados en Bath, una ciudad ubicada en el suroeste inglés. Desde su estreno, el municipio ha registrado un aumento del turismo vinculado a localizaciones de rodaje, con visitas guiadas y rutas temáticas inspiradas en la producción. El fenómeno se enmarca en el llamado turismo cinematográfico, que convierte escenarios de ficción en destinos reales para los espectadores, algo que despierta su interés por estar en esos mismos lugares donde los actores dan vida a los personajes.

Tan solo hay que atender a los números. Según una encuesta de Visit West, la Organización de Gestión de Destinos oficial que promueve el turismo en el Oeste de Inglaterra, más de 1 millón de visitantes al año indican que la televisión influyó en su decisión de viajar a la ciudad, y alrededor del 28% de los visitantes de un día lo asocian directamente con la serie. Además, las rutas y experiencias temáticas relacionadas con la ficción han generado aproximadamente 5 millones de libras para la economía local.
Romance clásico con mirada actual
Ante el evidente auge por las series ambientadas en esta época, no solo Netflix ha decidido apostar por este formato. Apple TV+ lo ha hecho con The Buccaneers (2023) ampliando aún más el interés por este tipo de historias. Pero lo cierto es que esto no es algo nuevo, títulos como Sanditon (2019) o Downton Abbey (2010) ya habían abierto el camino y consolidado este estilo unos años antes.
Entre bailes de salón y romances imposibles, la Regencia inglesa ha dejado de ser un episodio histórico para convertirse en un fenómeno audiovisual contemporáneo. El éxito sostenido de estas producciones confirma que las plataformas han encontrado en el pasado una fórmula rentable para fidelizar audiencias globales. Con nuevas temporadas en marcha y proyectos similares en desarrollo, todo apunta a que el siglo XIX seguirá ocupando un lugar destacado en los catálogos de streaming.
