La Cuaresma, el tiempo que transforma Villena antes de la Semana Santa
Los orígenes
La Cuaresma es el tiempo del calendario litúrgico cristiano destinado a la preparación espiritual de la Pascua. Durante cuarenta días, los fieles se preparan para la celebración de la Resurrección mediante la oración, la limosna y el ayuno, en un proceso de conversión y renovación de las promesas bautismales.
Su duración se basa en el simbolismo del número cuarenta en la Biblia: los cuarenta días del diluvio, los cuarenta años del pueblo judío en el desierto y los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto antes de iniciar su vida pública. En la simbología cristiana, el número cuatro se asocia con el universo material y, al multiplicarse por diez, adquiere un sentido de totalidad y plenitud ligado a los tiempos de prueba y preparación.
La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y finaliza con la celebración de la Misa de la Cena del Señor, en la tarde del Jueves Santo.
Días de Penitencia
Durante este periodo, muchos cristianos se comprometen a practicar el ayuno o a renunciar a ciertos hábitos como forma de sacrificio personal. Además, la Iglesia establece la abstinencia de carne todos los viernes de Cuaresma, salvo que coincidan con una solemnidad. El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo son días de ayuno y abstinencia. La ley de abstinencia obliga a los mayores de 14 años, mientras que la del ayuno se aplica a los mayores de edad hasta los 59 años.
La Cuaresma en Villena
Más allá de su significado litúrgico, la Cuaresma no se limita al ámbito espiritual. En ciudades como Villena, este periodo marca también el pulso cultural y social de la ciudad. Parroquias, cofradías y bandas de música comienzan a intensificar su actividad, preparando los actos que desembocarán en la Semana Santa y que forman parte del calendario tradicional villenense.
En Villena, la coordinación de los actos cuaresmales y de la posterior Semana Santa recae en la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Villena, una agrupación de las distintas cofradías de la ciudad que elabora cada año el programa oficial de celebraciones.
Como en la mayoría de las parroquias católicas, durante la Cuaresma se celebran misas específicas y actos penitenciales como el vía crucis, mientras que las cofradías intensifican sus preparativos de cara a la Semana Santa.
«Empezamos meses antes con los ensayos, realizamos 5 o 6 ensayos antes de Semana Santa. Nos medimos todos los compañeros para saber la altura de cada uno y para orientarnos en que puesto de la trabajadora vamos ubicados. En mi hermandad, contamos con 6 trabajaderas con 5 posiciones en cada paso a costal. Dos semanas antes de Semana Santa llega el Triduo, el último día es la función principal de nuestra hermandad, en el que se imponen las medallas a los nuevos hermanos.»
Alejandro Leal García, costalero de la Hermandad Nuestro Padre Jesús del Amor en su Prendimiento y María Santísima de la Esperanza de Villena (Alicante)


Actos culturales programados en la ciudad
Dentro de este calendario destacan varios actos culturales que sirven como antesala de la Semana Santa. Uno de ellos es el V Concierto de Semana Santa, organizado por la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Villena y que se celebrará en el Teatro Chapí. Contará con la participación de la Sociedad Instructiva Musical Romanense, interpretando marchas procesionales propias de este tiempo litúrgico.
También se ha programado el tradicional concierto de Cuaresma en el teatro del Colegio Salesianos, a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores “Flagelación y Gloria” de Elche. Este acto tiene además un carácter solidario, ya que la recaudación se destinará al movimiento local “Alma Salada”, reforzando así la dimensión social que también acompaña a este periodo.
Para los miembros de las cofradías, la Cuaresma es mucho más que un tiempo litúrgico, es un periodo de preparación y organización que culmina en la Semana Santa.
«El Domingo de Ramos llega el día para salir por nuestras calles a repartir Amor y Esperanza. Por la mañana se hace el acto de encendido de velas y seguidamente hacemos el recorrido para ver que esté todo correcto, nos fijamos en cualquier detalle que puedan impedir nuestro paso como por ejemplo cables, farolas, etc. Para mí es todo un orgullo ser costalero, son tanto sentimientos que recorren mi cuerpo que es imposible explicarlo con palabras, hay que vivirlo y sentirlo. En mi caso, soy costalero desde los 18 años y espero serlo muchos años más.»
Alejandro Leal García


Durante estas semanas, los ensayos, reuniones y actos preparativos se intensifican, aunque gran parte de ese trabajo no sea visible para el público general.
En Villena, la Cuaresma no se limita a los actos organizados por las cofradías sino que, también se refleja en la participación de los vecinos. Durante estas semanas, muchos ciudadanos acuden a las parroquias para asistir a misas especiales, participar en el vía crucis o acercarse a la confesión, siguiendo la tradición católica.
“Para mí, la Cuaresma es un tiempo de reflexión, como un paréntesis en el año donde nos permitimos mirar hacia dentro, soltar lo que pesa y sembrar nuevos hábitos como objetivos, pensar en los que te acompañan y comparten contigo la fe y la esperanza y sobre todo recordar a los que ya no están. Me gusta asistir a todos los actos que pueda de la ciudad y prepararme para una de las mejores semanas del año.”
Elena Valiente Ortega, ciudadana de la localidad de Villena

La Cuaresma en Villena adquiere además un fuerte componente cultural. Los conciertos de música cofrade, las presentaciones de carteles y las actividades solidarias como el concierto a favor de “Alma Salada” muestran cómo este periodo trasciende lo estrictamente religioso. Se convierte en una oportunidad para que la población se reúna, participe y mantenga vivas las tradiciones locales. Así, la Cuaresma marca en Villena un tiempo de preparación y convivencia que culmina en la Semana Santa, uniendo tradición, comunidad y fe en cada rincón de la ciudad.
