CULTURA

Cuando las marcas se convierten en cultura

En las últimas décadas, los museos han dejado de ser simples espacios de conservación para convertirse en potentes herramientas de comunicación, educación y experiencia. De esta manera, los llamados museos corporativos han ganado protagonismo como una estrategia híbrida entre cultura, marketing y construcción de identidad empresarial.

Pero, ¿qué es un museo corporativo?

Se traduce a aquella iniciativa que toman algunas empresas como medio de comunicación para llevar el nombre, el legado, la historia y el producto de forma exponencial. Utilizan el término museo como enlace de la cultura con el marketing. Según Mónica Viñarás, profesora permanente de la Universidad Complutense de Madrid, indica que la gran diferencia de un museo corporativo con uno ‘tradicional’, sería que depende de una empresa. La museóloga reconoce que, el Museo del Prado depende del Ministerio o el Thyssen de una fundación, pero no de una organización con animo de fin de lucro.

A diferencia de la publicidad tradicional, estos espacios permiten una conexión más profunda con el visitante, ya que el museo, por naturaleza, actúa como un medio de comunicación directo y educativo que influye en la percepción del público.

Importancia de los museos corporativos

Construcción de marca o branding

Los museos corporativos refuerzan la identidad de la empresa al ofrecer un relato coherente y tangible. No solo muestran productos, sino que cuentan historias. Marcelino Elosua, fundador de la editorial LID, refuerza la importancia de atreverse a contar la historia y hacerlo público para mayor transparencia con los visitantes. Para Elosua, el mayor error de las empresas es simplemente no compartir su legado.

Experiencia del cliente

El visitante deja de ser un consumidor pasivo para convertirse en protagonista. La interacción, la tecnología y la narrativa generan experiencias que nunca se van a olvidar, clave en la economía actual. David Rovira, encargado del patrimonio histórico del Museu de les Aigües de Veolia en Barcelona, considera de suma importancia el adaptarse a las nuevas tecnologías. Durante la pandemia, para afrontar el cierre temporal del museo, optaron por realizar un museo virtual en el videojuego Minecraft, lo que atrajo visitas de muchos niños y adolescentes.

Impacto económico y turístico

Muchos museos corporativos se convierten en atractivos turísticos que generan visitas, ingresos y notoriedad para la marca y el territorio. A nivel mundial, sería fácil asociar el museo de Ferrari con Italia, el de Guinness con Irlanda o el del Real Madrid con España.

Un ejemplo al alcance de todos

El museo Mundo Estrella Galicia (MEGA) es uno de los museos corporativos españoles más destacados en la actualidad.

Mundo Estrella Galicia en La Coruña / Foto: Mundo Estrella Galicia

Según su propia definición, es un espacio “experiencial y divulgativo” que no solo abarca la historia de la marca, sino que acerca al visitante al universo de la cerveza en general. No consiste en una exposición estático, sino interactiva. El usuario es capaz de integrarse con la marca a través del olfato, el gusto y la tecnología disponible en todas las salas del edificio.

Cultura más allá de la marca

Tanto David Rovira como Mónica Viñarás, comparten el hecho de que si un museo es con ánimo de lucro no se puede catalogar museo. Es ahí donde se abre el debate si un museo corporativo es cultural o un marketing disfrazado de cultura.

En el caso de MEGA, se busca establecer la cerveza de Galicia como forma de juntar cultura, gastronomía y ocio, haciendo esta bebida como un elemento patrimonial. De esta manera, refuerza el hecho de existir para estar más cerca del usuario y de ser más transparente con él. Desde su apertura, MEGA ha superado las 60.000 visitas anuales, consolidándose como un atractivo turístico y educativo.

La importancia de la comunicación

Judit Rodríguez, guía e interprete en el MEGA, admite que la inversión en comunicación corporativa es clave para llegar a más personas en España y el mundo. Diversas estrategias desde prensa digital hasta realizar conciertos dentro del recinto, haciendo que pase de un museo de cerveza a un museo de cultura.

Como historiadora del arte y actualmente sumergida en el mundo cervecero, Judit Rodríguez reconoce que tienen un precio bajo comparado con otros museos de cerveza. Desde 18 euros se puede acceder al MEGA y a comparación de otros recintos similares como Heineken o Guinness, la empresa española es consciente que no es fácil llegar a La Coruña a pesar de tener 3 aeropuertos en Galicia.

¿Qué viene de cara los próximos años?

Para David Rovira, Mónica Viñarás y también Pedro García, director de relaciones institucionales en la MESCO (Asociación de Museos y Espacios Singulares Corporativos, el futuro es incierto. Se acepta que la MESCO es relativamente nueva y hace 10 años su conocimiento era practicamente nulo, hoy poco a poco está cambiando eso. No obstante, a falta de conseguir más socios a nivel nacional, se espera que los museos corporativos estén más al alcance del público.

Cervezas de edición especial, actualmente fuera de venta // Foto: Samuel Quiñones.

El ejemplo de Mundo Estrella Galicia demuestra que, cuando se planean correctamente, estos espacios pueden convertirse en referentes culturales, educativos y turísticos, además de ser una interesante herramienta de branding.

En un mundo capitalista donde las marcas compiten por aprobación y significado, los museos corporativos no solo explican qué hace una empresa y su valor económico, sino por qué importa.

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