Carlos Triguero: «Cuenca puede ser una de las tres mejores escuelas de escalada de España»
Carlos Triguero, conocido en el entorno como «Charly», técnico de escalada y, como él mismo se define, «sobre todo amante de la escalada», ha formado parte recientemente del equipo de Castilla-La Mancha en la Copa de España de Escalada de Dificultad.
Habla desde su experiencia no solo del presente de la escalada, sino también de los retos que enfrenta, especialmente en un entorno natural privilegiado como Cuenca.
Una oportunidad desde dentro de la competición
«Ha sido una experiencia super guay y una oportunidad única», resume Charly su participación como técnico en una prueba nacional, una oportunidad que llegó casi sin margen de preparación.
«Desde que empecé a escalar y empecé a ver que mi vida profesional quería dedicarla a ello, una de las partes que quiero desarrollarme profesionalmente es en la de poder acompañar a chavales a competir”. Ese camino comenzó con el equipo de detección de talentos: » que son chavales de menos de 12 años que todavía no tienen edad para poder competir en Copa de España”.
El objetivo en esas primeras etapas es claro: «lo que buscamos con ellos es ir haciendo piña y con la excusa de ir quedando con ellos una vez al mes o así para que escalen y para ir haciendo equipo, pues ir viendo si hay niños que pueden llegar a destacar”.
Su incorporación a la Copa de España fue repentina: «me avisaron una semana antes, entonces fue todo un poco rápido, pero bueno, desde preparar el alojamiento de los niños hasta ver bien quiénes eran los que venían finalmente y cuáles eran sus categorías para poder preparar un poco una estrategia de competición”.

Aprender a competir antes que ganar
El enfoque de trabajo con los jóvenes escaladores se aleja del resultado inmediato y pone el foco en el aprendizaje: «yo sobre todo trabajo por objetivos de tarea. Están los objetivos de tarea y los objetivos de resultado”.
Y lo ejemplifica de forma muy clara: «un objetivo de resultado sería, vale, pues esta compe quiero que quedes tercero. Y un objetivo de tarea, por ejemplo, uno que le dice a una deportista en la compe, es tienes que caerte en el siguiente movimiento, o sea, tienes que buscar siempre ir hacia la siguiente presa, no me vale que te caigas no intentando seguir”.
En categorías iniciales, la prioridad es otra: «sobre todo mi objetivo con los niños de sub-15, que era el primer año que competían en Copa España, era eso, acumular experiencia”.
Pensando en el futuro: «cuando lleguen a una categoría un poco más importante, que para mí empieza a ser sub-19, donde ya tienes que empezar a buscar resultados y tienes que empezar a trabajar más duro, pues que lleguen con todas las estrategias de competición más que aprendidas”.
Un deporte de comunidad
Uno de los rasgos más diferenciales de la escalada es su ambiente: «la escalada sí que es verdad que es un deporte muy de comunidad”.
«Ves que el de Castilla-La Mancha se lleva con el del País Vasco y con el de Extremadura y que todos son como una pequeña familia”. Incluso entre técnicos existe colaboración: «al final al ser un deporte pequeño también los técnicos estamos ahí para ayudar a que la competición pueda salir adelante”.
Talento emergente en la región
Castilla-La Mancha empieza a hacerse notar: «tenemos a una chica y un chico de sub-17, Alicia y Marcos, que han conseguido clasificarse para la selección española para ir este año a Europeos en la categoría de dificultad”.
Mientras tanto, los más jóvenes siguen creciendo: «ahora mismo a nivel de resultados no pueden dar guerra, pero creo que sí que van a dar que hablar dentro de no mucho”.

La presión en edades tempranas
Uno de los aspectos más delicados que señala Charly es la gestión emocional: «me fui triste de allí viendo a muchos deportistas de 14 años bajando de escalar y empezando a llorar”.
«Lo primero que hacían es bajar, mirar a sus padres y echar a llorar porque decían que lo habían hecho mal”.
Ante esto, su planteamiento es claro: «intentar gestionar eso de la mejor manera posible… que no sea ese objetivo el quedar primeros”.
Y lanza una reflexión clave: «no pueden basar su disfrute en ese resultado porque el deporte no siempre te da el resultado que tú quieres”.
El boom de la escalada
El crecimiento del deporte es evidente: «ahora mismo lo que le está pasando es el nuevo surf» .
«Desde que en Tokio 2020 fuimos olímpicos, el crecimiento ha sido exponencial. La cantidad de rocódromos que se han creado en ciudades grandes es una locura» .
El cambio también es social: «la gente en vez de quedar para ir al cine, pues quedan para ir al roco”.
Redes sociales y masificación
Este crecimiento tiene nuevas variables, como el papel de las redes sociales: «yo creo que las redes sociales, tanto en la escalada como en todo, más que ayudar, perjudica”.
Explica el fenómeno: «si se viraliza una cascada en el Pirineo un verano, lo que hace es que esa cascada se reviente ese verano”.
Aunque matiza en el caso de la escalada: «no es tanto un problema porque… para empezar a escalar necesitas una formación mínima”.
Esto abre una oportunidad: «ya que tenemos esa ventaja, aprovecharla a nuestro favor y concienciar a muerte a esas personas que se interesan por la escalada”.
El impacto en la naturaleza
El gran reto está en el entorno natural: «la escalada tiene la otra parte, que es la parte de la naturaleza… y creo que de este crecimiento no está saliendo muy bien parada”.
«No creo que nadie haga las cosas a malas, sino que simplemente no saben que eso está mal porque no tienen una cultura de montaña”.
Las consecuencias son visibles: «te encuentras cacas por ahí, te encuentras papeles manchados, te encuentras el envoltorio del bocadillo”.
Cuenca, un referente por proteger
Cuenca ocupa un lugar privilegiado dentro de la escalada nacional: «puede ser una de las tres mejores escuelas de calidad de España”, junto a enclaves como «Margalef» y «El Chorro”.
A diferencia de otros destinos, «sigue reservándose un poco”, aunque la presión empieza a notarse.
«Todo el mundo tiene el derecho o la oportunidad de poder escalar”, reconoce, aunque admite que es necesario empezar a gestionar ese crecimiento.

Falta de regulación y necesidad de actuación
«Ahora mismo… no hay nadie que diga esto está bien o esto está mal”. La falta de regulación es uno de los grandes problemas.
Charly lo tiene claro: «creo que a nivel institucional… ver cuál es la manera de regular la actividad”.
Y añade el impacto económico: «es un turismo real que trae a la ciudad”.
Concienciación como solución
La clave está en la educación: «igual que se les enseña a hacerse el ocho… pues que se les enseñe a que no tiren basura”.
Porque el impacto es inevitable, pero se puede minimizar: «toda la actividad en el medio natural tiene un impacto, pero creo que es nuestra responsabilidad hacer que ese impacto sea el menor posible”.
Un deporte que ha llegado para quedarse
El futuro es claro: «yo creo que es un deporte que ha venido para quedarse”.
Con referentes como «Alberto Ginés”, la escalada ha ganado visibilidad y atractivo.
«Es una manera de ir al gimnasio… estás ahí con los colegas y te lo pasas bien”.
Una llamada abierta
Charly no se queda solo en el diagnóstico. También abre la puerta al diálogo: «quien no esté de acuerdo con algo, quien quiera comentarme algo, quien tenga una idea de cómo poder solucionar o gestionar el conflicto que expongo, estaré encantado de que me escriba por Whatsapp, por Instagram o que pregunten en el roco por mí, para que entre todos podamos sumar a la escalada conquense y sus hoces”.
Porque, como él mismo insiste, más allá de la técnica o la competición, hay algo que lo define todo: «soy técnico en escalada, pero sobre todo amante”.
